Es un trabajo del profesor Gregorio Gorigoitia que cuenta cómo se formaron los blasones provinciales y de los departamentos.
Un estudio sobre los escudos mendocinos
Foto:
El escudo de la Ciudad de Mendoza que fue creado por resolución del Cabildo del año 1821. Sus características determinantes son 2 ramas de laurel en forma de círculo; una cordillera elevada y nevada y una pica sosteniendo en su parte superior un birrete.
El de Godoy Cruz, aprobado por ordenanza en 1994, posee como figura dominante un cóndor, oteando el horizonte. Estos son dos ejemplos que señala el profesor de Historia y museólogo mendocino, Gregorio H. Gorigoitía (67), en su obra orientada a recuperar la memoria y rescatar del olvido hechos del pasado, en piezas que ya no tienen que ver con los batallones, ejércitos y las guerras, sino con los emblemas de pueblos y administraciones civiles.
Se basa en la heráldica, disciplina auxiliar de la Historia, también conocida como armería o ciencia del blasón-. Y es la que estudia los escudos de armas. Su trabajo lo ha plasmado en un libro de 270 páginas, en el que hace referencia con ilustraciones didácticas al Escudo Nacional, los escudos heráldicos o no de los 18 departamentos de Mendoza, de las provincias argentinas.
Sobre el escudo provincial, señala que hubo varios escudos. De acuerdo al investigador, desde 1854 hasta principios de 1861, aparece en los documentos públicos un blasón provincial que introdujo banderas, cañones y lanzas. Pero, a partir de 1941 el que pasó a utilizarse es el de manos entrelazadas sosteniendo una pica y un gorro frigio en la parte superior. Debajo, 2 cuernos cruzados con las cavidades hacia arriba, ambos llenos de frutas y flores, todo rodeado por una corona de laurel. Estos antecedentes llevaron a que en diciembre de 1941 se aprobara el modelo definitivo a color y a tinta y la guía reticular del Escudo de Mendoza, tareas encomendadas al dibujante Dante I. Bufano. Ocurrió en la gobernación de Adolfo Vicchi.
Varias páginas dedica Gorigoitía a los emblemas departamentales, para cuya descripción contó con documentos facilitados por Norma Acordinaro y publicaciones periodísticas.
El escudo de Guaymallén, que data de 1896, a propuesta de Justo Sanjurgo López de Gomara, tiene clarines en la parte alta, en el centro está cruzado por 2 flechas y abajo se puso la leyenda "semper ascende". El escudo de Maipú no posee ordenanza de creación y es copia aproximada del de Mendoza.
El de Luján de Cuyo es femenino , de acuerdo a las leyes de ciencia heráldica, fue diseñado por la joven Patricia Heredia, quien se ganó ese derecho en un concurso municipal, en 2004. En un círculo se muestran en cuartos una torre de petróleo, un velero el dique El Carrizal, la montaña y la Virgen Nuestra Señora de Luján. Dos racimos de uva se aprecian a los costados de la figura.
El estudiante Daniel de Castro ideó el de La Paz, tras ganar el certamen respectivo, durante la gestión de Sergio Pinto. Está definido por 4 espacios en los que se ven las imágenes de Nuestra de La Paz, el Arco de Desaguadero, una cabeza de vaca (por la ganadería que se desarrolla en la región) y un racimo de uva.
El de Santa Rosa no es heráldico, sino que presenta un blasón no oficial muy colorido. Al centro, el monumento a la batalla de Las Trincheras, de 1874.
En el Valle de Uco, se destaca el de Tupungato, que data de 1980. Algunos de sus símbolos son 2 ramas de laureles, en flor, siempre verde. Está dividido en 4 partes, donde se aprecian el volcán Tupungato; a la derecha el sol, fuente de vida; la cruz cristiana, y en el campo inferior izquierdo, sobre un fondo donde prevalece el azul del cielo y una banda blanca que simbolizan la claridad predominante y confluyen un racimo de uva y una torre de petróleo.
El escudo de Tunuyán fue ideado por el dibujante y artista plástico Alfredo Vicente, quien tuvo que trajinar mucho para que se reconociera su autoría, superando incluso un intento de plagio de un productor artístico. Es un óvalo dividido en 4 cuarteles.
El superior izquierdo muestra el monumento de El Manzano Histórico, "El retorno a la Patria" del General San Martín. El superior derecho presenta un manzano; en el inferior izquierdo se aprecia el paisaje andino donde se destacan las nacientes del Río Tunuyán y el camino al Portillo Argentino-Chileno, y en el inferior derecho lo ocupa un cuerno mítico ofreciendo la abundancia frutihortícola de la región. Abrazando la parte superior del óvalo, el cóndor expresa la gesta sanmartiniana.
El de San Rafael fue impuesto en 1911, ofrece sobre un campo único una serie de elementos paisajísticos: montañas, un río (el Diamante), una alameda de 4 álamos y debajo de éste tapiz, un hombre con un arado de mancera tirado por un buey.
El Nacional, de forma oval
El Escudo Nacional, de forma oval, está cortado con su campo superior de esmalte azul celeste, y el inferior de esmalte plata (blanco). Explica el autor que en el cuartel inferior se estrechan 2 manos diestras que representan la unión. "Es el hermanamiento -dice- de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que sostienen una pica que remata vertical, simétrica, en el medio del emblema, símbolo del compromiso de defender la libertad. En la parte superior, un gorro frigio dirigido hacia la izquierda (signo jacobino), que representa la libertad".
En el coronamiento del escudo (jefe) se encuentra un sol meridiano con 21 rayos rectos y flamígeros, pintados en esmalte de oro (amarillo): el nacimiento de la nueva nación. A ambos lados de la pieza se aprecian guirnaldas de laurel, que representan la gloria militar. Por último¸ las 2 ramas de laurel están unidas en la parte inferior en forma de moño, otro signo de unión con los colores azul-celeste y plata.