Con 10 años, Roberto Bascuñán Garello —“Betito”, como lo conocen— se convirtió en uno de los protagonistas de Vendimia Tech 2026 al obtener el segundo puesto en el Ideathon. Su proyecto, LoriCoin, sorprendió no solo por su propuesta en tecnología, sino también por su origen: problemas cotidianos del aula.
El evento reunió a cerca de 2.000 personas y más de 60 equipos de toda la región, en una edición que volvió a posicionar a Mendoza como un polo de innovación. En ese contexto, la iniciativa de Betito —integrante del equipo Cerro Hellfire— logró destacarse en el track de blockchain, combinando educación financiera con herramientas digitales de última generación.
Tecnología aplicada
LoriCoin es una aplicación pensada para enseñar a niños a administrar su dinero. A través de una interfaz lúdica, incorpora inteligencia artificial, utiliza la tecnología blockchain de Stellar y cuenta con una moneda digital propia, además de un sistema de control parental. El objetivo es claro: que los chicos aprendan a manejar sus recursos en un entorno seguro, entendiendo conceptos básicos como el ahorro, el gasto y la planificación.
Pero lo que más llamó la atención del jurado no fue únicamente la sofisticación del desarrollo, sino el origen de la idea. “La idea surgió de cosas que nos pasan siempre en la escuela, como el vuelto del kiosco o no saber manejar la plata. Una vez perdí $3000 del vuelto y después me faltaron cuando quise pagar”, explicó Betito durante su presentación.
Esa experiencia personal se transformó en el punto de partida de una solución concreta. Junto a su equipo, identificó que situaciones como recibir mal el cambio, gastar dinero sin control o no comprender el valor del ahorro forman parte de la vida cotidiana de muchos chicos. LoriCoin busca abordar esas problemáticas desde una lógica educativa y accesible.
La participación de Betito en el evento no fue casual. Motivado por su padre, decidió sumarse al hackathon atraído también por la presencia de referentes del ecosistema tecnológico, como Mateo Salvatto y Marcos Bruno. El primero, autor del libro La batalla del futuro, despertó en él el interés por la tecnología; el segundo, vinculado a The Mars Society Argentina, ya lo conocía de actividades anteriores.
Made in Mendoza
Durante la jornada, Betito no solo pudo interactuar con estos referentes, sino también presentar su proyecto ante un jurado especializado y un auditorio de más de 200 personas. “Al principio me dio miedo, pero después empecé a recordar todo lo que habíamos preparado y creo que salió bien”, relató.
El nombre del equipo, Cerro Hellfire, combina una anécdota del evento con su fanatismo por la serie Stranger Things. Para el desarrollo del proyecto utilizaron herramientas como Gemini, Google Stitch y Lovable, demostrando un manejo tecnológico poco habitual para su edad.