El segundo entrenador de Albania Altin Lala aseguró haber tenido "miedo a morir" durante los incidentes que provocaron el martes la suspensión del Serbia-Albania, clasificatorio para la Eurocopa-2016, e hizo serias acusaciones sobre las fuerzas de seguridad en una entrevista publicada hoy por el periódico alemán Bild.
"Tuve miedo de morir. Soy un tipo duro pero nunca viví un odio así", afirmó Lala, que estuvo 14 años en la Bundesliga con el Hannover antes de pasar este año al banco de la selección albanesa.
"Incluso la seguridad, que debería preocuparse por mantener el orden, se sumó. En el túnel de vestuarios vi como algunos policías golpeaban a nuestros jugadores", prosiguió.
Los incidentes que desataron el caos se produjeron en el minuto 41 del encuentro del martes, cuando un dron cruzó el estadio del Partizán de Belgrado con una bandera que rezaba "Gran Albania", un proyecto nacionalista que aspira a juntar las comunidades albanesas de los Balcanes en un mismo Estado.
La UEFA anunció la apertura de procedimientos disciplinarios contra las federaciones de fútbol de ambos países. La instancia disciplinaria del organismo examinará el caso el 23 de octubre.
Serbia podría ser sancionada por el lanzamiento al campo de bombas de humo, bengalas y otros objetos, por la invasión del terreno de juego por parte de algunos espectadores, por el uso de láseres por algunos hinchas y deficiente organización del partido.
Por su parte, Albania podría recibir un castigo por negarse a jugar y por la exhibición de una bandera ilegal.