Argentina regaló ayer una goleada su despedida rumbo a la Copa del Mundo. A pesar de los atenuantes lógicos que supone un ensayo por demás amistoso, el equipo de Alejandro Sabella demostró que le restan aspectos por mejorar. El sábado, ante Eslovenia y en La Plata, la última prueba. Si bien Lionel M essi, no pudo convertir, fue otra vez determinante para la estructura el equipo.

