El crecimiento del turismo de cercanía en Mendoza abrió la puerta a destinos que durante años pasaron desapercibidos. Para quienes buscan escapadas distintas, alejadas de los circuitos más conocidos, existe un rincón que combina paisajes de montaña, historia natural y senderos accesibles. Se trata de un lugar perfecto para hacer trekking sin tener que viajar largas distancias ni encontrarse con grandes concentraciones de gente.
Uno de los puntos que mejor representa esta tendencia es la Reserva Natural Villavicencio, ubicada a menos de una hora de la capital provincial. Este espacio protegido se destaca por su biodiversidad, sus caminos serpenteantes y sus vistas panorámicas de la precordillera mendocina. A diferencia de otros destinos más concurridos, aquí predominan el silencio y la conexión directa con el entorno.
Naturaleza y caminos con historia
El recorrido hacia Villavicencio ya es parte de la experiencia. El famoso camino de caracoles ofrece miradores naturales que permiten observar la inmensidad del paisaje mendocino desde distintos puntos. Además, la zona cuenta con senderos señalizados que atraviesan cerros, quebradas y sectores de vegetación autóctona.
Muy cerca también se encuentra el histórico Hotel Villavicencio, un ícono de la arquitectura de montaña que, aunque no funciona como hotel en la actualidad, sigue siendo un atractivo visual y cultural para quienes visitan la zona.
Una escapada distinta y accesible
Lo que vuelve especial a este destino es su combinación de cercanía y diversidad de actividades. En un mismo día se puede realizar trekking, disfrutar de vistas panorámicas y conocer parte de la historia de Mendoza. Además, al tratarse de un área natural protegida, el entorno se mantiene cuidado y con baja intervención humana.
Especialistas recomiendan salir temprano, llevar agua, protector solar y respetar las normas del lugar, ya que se trata de una reserva donde la conservación es clave. También es importante tener en cuenta que algunos accesos pueden requerir el pago de entrada.
Para quienes buscan un plan diferente sin alejarse demasiado, este rincón demuestra que Mendoza tiene mucho más para ofrecer que sus destinos tradicionales.