Tucumán se consagró por décima vez campeón argentino de rugby al superar como visitante ayer a Rosario por 33 a 20, en una final donde impuso la mayor jerarquía colectiva y el peso de sus individualidades.
Tucumán se consagró por décima vez campeón argentino de rugby al superar como visitante ayer a Rosario por 33 a 20, en una final donde impuso la mayor jerarquía colectiva y el peso de sus individualidades.
Los puntos de la Naranja fueron marcados por tries de Augusto López (2) y Macario Villaluenga, mientras que Máximo Ledesma sumó dos conversiones y un penal, y Javier Rojas aportó tres penales y una conversión. Para el Ñandú, los tantos fueron obra de un try de Ignacio Fantín, en tanto que Patricio Fernández convirtió cinco penales
Tucumán coronó una campaña excepcional ya que terminó invicto en la competencia y le ganó a sus principales rivales en la carrera por el título: al defensor del título, Córdoba (en la fase clasificatoria), Buenos Aires (en la semifinal) y Rosario (en la final).
El conjunto norteño salió a jugar con gran personalidad y rápidamente anotó el primer try por intermedio Augusto López y solo encontró resistencia en el primer tiempo.
El combinado visitante tuvo alternativas para suplir algunos incovenientes ya que en el arranque del primer tiempo se quedó sin su principal pateador, Máximo Ledesma, por lesión, pero a partir de ahí asumió la responsabilidad Javier Rojas que no falló en las ejecuciones a los palos y resultó vital en la definición del encuentro disputado en el Jockey Club de Rosario.