China y Estados Unidos estaban ayer más cerca que nunca de una guerra comercial, después de que China prometiera "represalias" tras las amenazas de Donald Trump de imponer nuevos y prohibitivos aranceles a productos chinos importados.
China y Estados Unidos estaban ayer más cerca que nunca de una guerra comercial, después de que China prometiera "represalias" tras las amenazas de Donald Trump de imponer nuevos y prohibitivos aranceles a productos chinos importados.
Las bolsas de China cerraron ayer en fuerte baja como consecuencia de esas amenazas del presidente estadounidense: Shangai terminó en baja de 3,78%, igual que Shenzhen (-5,77%) mientras que Hong Kong, perdió 3%.
Con las dos mayores economías mundiales ya enfrentadas en un duelo temido por los mercados y la industria, Trump dijo que impulsará nuevas medidas punitivas contra la "inaceptable" decisión de Pekín aumentar sus propios aranceles.
La reacción de China fue casi inmediata. Su ministerio de Comercio calificó de "chantaje" la decisión de Trump.
“Si Estados Unidos pierde el sentido común y publica una lista [de productos afectados por los aranceles], China se verá obligada a adoptar una mezcla de medidas cuantitativas y cualitativas bajo la forma de vigorosas represalias”, dijo el ministerio en una nota.