26 de junio de 2026 - 11:18

Un niño de 8 años hacía una excursión escolar cuando encontró en el suelo un fragmento de una estatuilla romana de 1.700 años que podría representar al dios Júpiter

Dor Wolynitz caminaba con su familia por el desierto del Néguev cuando levantó una pequeña piedra con marcas extrañas.

Una salida familiar por el cráter Ramón, en el desierto del Néguev, terminó con un inesperado hallazgo arqueológico. Dor Wolynitz, un niño israelí de 8 años, encontró en el suelo un fragmento de una estatuilla de época romana que tendría aproximadamente 1.700 años de antigüedad.

El objeto no llamó su atención por parecer una escultura. Dor estaba buscando piedras y elementos curiosos para mostrar en la escuela cuando observó una pequeña pieza con rayas. Aquellas marcas, sin embargo, no eran vetas naturales.

La piedra con rayas escondía una figura tallada

El niño le mostró el objeto a Akiva Goldenhersh, supervisor de la Unidad de Prevención del Robo de Antigüedades de la Autoridad de Antigüedades de Israel, quien participaba de la excursión. En un primer momento, el especialista pensó que podía tratarse de un fósil expuesto sobre la superficie.

Una observación más detallada permitió distinguir algo diferente: las rayas eran en realidad pliegues de una prenda esculpida. La pieza, de aproximadamente 6 por 6 centímetros, conserva parte de un cuerpo humano cubierto por una especie de manto.

Un niño de 8 años hacía una excursión escolar cuando encontró en el suelo un fragmento de una estatuilla romana de 1.700 años que podría representar al dios Júpiter

Los investigadores señalaron que la vestimenta representada sería un himation, una capa pesada utilizada en el mundo griego y romano. La precisión de los pliegues también indica que el artesano responsable tenía un elevado dominio del tallado.

Por qué los arqueólogos creen que podría representar a Júpiter

El fragmento no conserva el rostro ni símbolos que permitan identificar de manera definitiva al personaje. Por ese motivo, los especialistas mantienen abiertas varias posibilidades y remarcan que la atribución todavía no está confirmada.

Por su estilo, la figura podría representar a Júpiter, el principal dios de la religión romana. Otra hipótesis apunta a Zeus-Dushara, una divinidad asociada con la unión de tradiciones nabateas, griegas y romanas.

Cabeza_de_Júpiter_en_un_clípeo

El análisis realizado en los laboratorios de la Autoridad de Antigüedades determinó que el fragmento fue elaborado con fosforita, un material presente en el Néguev. Esto permite pensar que la estatuilla fue producida en la región y no trasladada desde una zona distante.

El lugar del hallazgo era una antigua ruta comercial

La pieza apareció cerca de Khan Saharonim, un sitio arqueológico vinculado con la antigua Ruta del Incienso o de las Especias. Ese recorrido atravesaba el desierto y conectaba las regiones productoras de Arabia y Oriente con los puertos del Mediterráneo.

Dor Wolynitz

Durante los períodos nabateo y romano, por allí circularon caravanas, mercaderes y viajeros. Además de productos valiosos, esos movimientos facilitaron el intercambio de creencias, imágenes religiosas y estilos artísticos, una mezcla que podría verse reflejada en la pequeña figura.

El hallazgo resulta especialmente inusual porque no apareció durante una excavación controlada. Estaba directamente sobre el terreno, posiblemente expuesto por la erosión y los movimientos naturales del suelo.

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