En regiones donde el agua escasea y las temperaturas son extremas, mantener una vivienda fresca puede convertirse en un desafío diario. Por eso, un grupo de investigadores en Irán desarrollaron un sistema de techos cóncavos que aprovecha las condiciones del ambiente para cumplir dos funciones diferentes durante el día y la noche.
El proyecto llamó la atención por su particular diseño, inspirado en mecanismos naturales y pensado para reducir el consumo de recursos. La propuesta comenzó con una escuela ubicada en Jiroft, al sur de Irán, y luego recibió reconocimiento dentro del mundo de la arquitectura.
El sistema también muestra cómo una misma estructura puede responder a necesidades diferentes según el momento del día.
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Cómo funcionan los techos que aprovechan la humedad durante la noche
La estructura tiene una forma similar a un gran cuenco o cono invertido. Durante las horas nocturnas, la superficie puede favorecer la condensación de la humedad presente en el aire y permitir la recolección de pequeñas cantidades de agua.
- El líquido que se obtiene es dirigido hacia un sistema de tuberías ubicado en la parte inferior de la estructura. Desde allí puede almacenarse en depósitos integrados en las paredes del edificio.
- El sistema también está preparado para aprovechar el agua proveniente de las precipitaciones, algo especialmente importante en zonas donde las lluvias son poco frecuentes. De esta manera, cada aporte de agua puede conservarse en lugar de perderse.
- Los depósitos cumplen además una función térmica. El agua almacenada ayuda a generar una barrera frente al calor exterior y puede contribuir a mantener una temperatura más estable dentro de los ambientes.
La propuesta no pretende producir grandes cantidades de agua potable, sino aprovechar un recurso que normalmente pasaría desapercibido. Su principal interés está en combinar recolección de humedad, almacenamiento y estrategias pasivas de refrigeración dentro de una misma estructura.
Una forma de techo que también genera sombra durante el día
- La geometría del diseño cambia su función cuando sale el sol. La forma cóncava genera zonas de sombra sobre determinadas partes de la construcción y disminuye la exposición directa de las superficies al calor.
- Esto puede ayudar a reducir la cantidad de energía necesaria para refrigerar los ambientes, especialmente en regiones donde los equipos de aire acondicionado deben funcionar durante muchas horas.
- El concepto fue desarrollado por el estudio iraní BMDesign y uno de sus primeros proyectos fue una escuela en la provincia de Jiroft. La propuesta llegó incluso a ser reconocida en el ámbito internacional de la arquitectura por su respuesta frente a las condiciones climáticas de las regiones áridas.
Una de las claves del proyecto es que no depende exclusivamente de tecnología compleja. La forma del techo, la circulación del agua y el aprovechamiento de la sombra forman parte de una estrategia arquitectónica que busca utilizar mejor los recursos disponibles.
El diseño, durante la noche favorece la captación de humedad y durante las horas de mayor radiación solar ayuda a generar sombra.
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La inspiración está en un insecto del desierto
El diseño tiene una relación directa con una estrategia que existe en la naturaleza. Uno de los referentes mencionados es el escarabajo de la niebla, un insecto que vive en el desierto de Namib y aprovecha la humedad ambiental para sobrevivir.
Este insecto adopta una posición determinada frente al viento durante la noche. Su superficie corporal puede enfriarse y favorecer la condensación de pequeñas gotas de agua, que luego son aprovechadas por el animal.
El techo iraní intenta trasladar un principio parecido a la arquitectura: captar humedad presente en el aire y convertirla en agua mediante una superficie especialmente diseñada.
Una alternativa pensada para zonas con escasez de agua
El proyecto fue concebido principalmente para regiones áridas, donde cada fuente de agua puede tener importancia y las altas temperaturas aumentan la necesidad de refrigeración.
Aunque la cantidad de agua obtenida mediante la humedad ambiental depende de factores como la temperatura, la humedad relativa y las condiciones locales, el sistema plantea una alternativa para recuperar pequeñas cantidades que normalmente no serían aprovechadas.
El concepto desarrollado en Irán pone nuevamente en primer plano una idea que gana espacio en la arquitectura sostenible: aprovechar las condiciones naturales del lugar antes de recurrir a un mayor consumo de energía.