Según múltiples fuentes cercanas con el ejército de Estados Unidos agotó casi el 80% de sus interceptores para un sistema clave de defensa antimisiles, mientras altos mandos militares advierten que las reservas de municiones del Pentágono son "peligrosamente bajas".
Según la información reportada por CNN y luego confirmada por medios como The Hill y Military Times, las reservas de sistemas clave de defensa aérea se vieron particularmente mermadas durante la guerra con Irán. El ejército estadounidense consumió casi cuatro quintas partes de su inventario de misiles THAAD en comparación con las cifras previas a la guerra y aproximadamente la mitad de sus interceptores Patriot desde el inicio del conflicto, según dos fuentes familiarizadas con el último informe de inventario. La revelación del bajo nivel de existencias de THAAD no se había divulgado anteriormente.
Los números detrás de la escasez
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) estima que Estados Unidos contaba con alrededor de 2.200 misiles Patriot (de las dos variantes más modernizadas de la plataforma) y 452 misiles THAAD en su arsenal antes de que comenzara la guerra con Irán.
- Según un informe del CSIS publicado a fines de julio, actualmente quedan menos de 827 interceptores Patriot en las reservas estadounidenses, y menos de 278 interceptores balísticos THAAD.
- Los investigadores Mark Cancian y Chris Park, del CSIS, estimaron que el inventario de Patriot, que rondaba los 2.330 interceptores antes del conflicto, cayó a un rango de entre 759 y 827 unidades.
- El inventario de THAAD, según ese mismo análisis, se redujo en aproximadamente un 38%, dejando entre 234 y 278 interceptores disponibles.
La fase inicial del conflicto con Irán, denominada Operación Epic Fury, implicó que el ejército estadounidense gastara miles de misiles clave usados tanto para ataques de precisión de largo alcance como para defenderse de ataques enemigos aéreos y de misiles, según analistas y reportes previos de CNN.
Una reposición demasiado lenta
El ritmo de reposición de estos misiles es bajo. Según los cronogramas de entrega del año fiscal actual, el Pentágono recibe apenas unos 15 Tomahawks nuevos y 20 misiles Patriot nuevos por mes.
No hay entregas de THAAD previstas para 2026. El CSIS estimó que reconstruir esos inventarios hasta los niveles previos a la guerra con Irán llevaría tres años o más.
- El Departamento de Defensa aceleró sus esfuerzos para expandir la producción de misiles interceptores en los últimos meses, incluyendo dos acuerdos firmados recientemente para impulsar la fabricación de motores de cohete para los sistemas Patriot y THAAD, aunque un vocero se negó a responder preguntas sobre cuándo esa expansión va a mostrar resultados concretos.
- En ese sentido, el Ejército otorgó esta semana a Lockheed Martin un contrato de hasta 58.600 millones de dólares para producir interceptores PAC-3 MSE (una versión mejorada del Patriot) hasta el año fiscal 2032, un acuerdo plurianual pensado para expandir la capacidad de producción frente a la creciente demanda de este tipo de misiles.
La combinación de un conflicto prolongado con Irán, un ritmo de producción de misiles considerablemente más lento que el de consumo y la falta de una resolución definitiva del conflicto dejó al Pentágono en una posición que sus propios analistas describen como de riesgo para su capacidad de respuesta en otros frentes.