Familiares y amigos de un joven motociclista asesinado en Godoy Cruz pidieron justicia en las escalinatas de Tribunales.
Ayer, unas 30 personas, allegados de Darío Osvaldo Martínez Lillo, asesinado en 22 de noviembre pasado en la calle Talcahuano de Godoy Cruz, solicitaron que se detenga a los agresores que estarían identificados.
"Queremos que detenga a los que mataron a Darío. Él estaba feliz porque iba a celebrar sus 25 con su primer hijo que tiene 2 meses", dijo Claudia Lillo, madre de la víctima.
"Él no tenía antecedentes, como dijo la policía; él trabaja en una chacarita. Lo mataron cuando iba a trabajar. Vivía en La Favorita con su mujer y su hijito", explicó la madre del joven muerto.
Según la versión de la familia Lillo, Darío fue emboscado por unos jóvenes con los que estaba enemistado por una pelea ocurrida hace dos años en el barrio Los Cerrillos, donde terminó herido el abuelo de Lillo.
Recientemente, Dario Lillo se había comprado una moto y la usaba para ir a trabajar, sin saber que, cuando transitaba por la calle Talcahuano, era visto por sus agresores.
"Lo emboscaron. Estaba escondido en la casa de la Cuca, salieron y le dispararon", afirmaron unos amigos de la víctima.
Un grupo de mujeres explicaron que un tal "Ariel", junto al "Chiquito" y al "Jote" tienen atemorizados a todos los vecinos.
"Queremos que los detengan. Pasan por la casa de mi otro hijo y nos amenazan. Queremos protección", dijo Claudia Lillo.
El caso
Dario Martínez fue asesinado en la mañana del 22 de noviembre en la calle Talcahuano de Godoy Cruz.
La primera información policial advertía que se había producido un accidente de tránsito y un motociclista había muerto. Eso fue lo que pensaron los vecinos al denunciar.
Vieron que dos jóvenes que iban en moto, perdieron el control de vehículo y cayeron.
Una hora más tarde la información se rectificó y se comunicó un homicidio: personal de Científica constató que Martínez Lillo tenía una herida de bala que había impactado en la zona de la axila derecha. Ello provocó su desvanecimiento y posterior fallecimiento.
El acompañante, identificado como Cristian Muñoz de 21 años, terminó con su cuerpo dentro de la acequia por lo que sufrió politraumatismos y fue llevado a la guardia del hospital Lencinas. Allí el joven quedó internado y su vida está fuera de peligro.