El ex presidente peruano Alberto Fujimori fue trasladado a una clínica en Lima después de que un juez anulara el indulto por razones humanitarias que se le otorgó hace nueve meses, cuando le faltaba cumplir 15 de 25 años de condena por delitos de lesa humanidad.
De acuerdo con las imágenes televisivas de canales locales, Fujimori, de 80 años, llegó a la clínica en una ambulancia acompañado de su hijo menor, Kenji Fujimori. El ex presidente recibió la noticia en su lujosa casa en el distrito de La Molina.
"Como hijo de Alberto Fujimori es mi deber humano estar con él en sus momentos más difíciles. Hoy nuevamente estoy contigo en una ambulancia, te amo y si tengo que dar mi vida y hasta mi libertad por ti, así lo haré. Siento mucho dolor", escribió Kenji en Twitter.
El ex mandatario fue indultado en diciembre de 2017, en vísperas de la Navidad, por el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski por supuestas razones humanitarias.
El indulto fue anulado por el juez Hugo Núñez, siete meses después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) decidiera que la propia Justicia peruana evaluara si el indulto se ajustaba a las leyes.
El juez Hugo Núñez dio la orden tras hallar procedentes los alegatos de los abogados de los deudos en el sentido de que el indulto entregado en diciembre por el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski por razones supuestamente humanitarias no se ajusta a los estándares.
El caso había regresado a la Justicia peruana después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) decidiera que era en ese lugar en donde se debía definir la procedencia del perdón.
El abogado de Fujimori, Miguel Pérez Arroyo, anunció una apelación a la brevedad y aseguró que la decisión de Núñez tiene "motivaciones políticas".
El ex mandatario de derecha radical, que gobernó con mano dura de 1990 a 2000, fue excarcelado en la Navidad por decisión de Kuczynski, en una maniobra con la que, según diversos indicios, éste último evitó ser destituido en ese momento por el Congreso.
Kuczynski estaba acusado de "incapacidad moral" por vínculos con la constructora brasileña Odebrecht y la destitución parecía inevitable. Pero un sector fujimorista del Congreso lo salvó al votar contra la salida.