Antes de partir hacia Cuba, Diego Maradona recibió al joven colombiano Santiago Palencia, de 14 años, quien llegó acompañado de su madre. El adolescente había sido agredido por el Diez durante la invasión de hinchas al campo de juego del estadio Metropolitano Techo, tras el "Partido por la Paz" disputado la semana pasada.
Según cuenta el diario deportivo As (Madrid), Diego le dijo a Santiaguito: "Perdóname, papá. Con el tumulto de gente que había, no sabía que eras vos. Yo vi sacar toda la gente y, cuando te vi, te agarré de atrás. Yo no quiero que esto quede como un incidente más y como que yo le pego a los chicos. Yo tengo dos hijas de 20 años y jamás les levanté la mano. ¡Jamás! ¿Ok, papá?".
Finalmente, el astro le autografió la pelota que tenía en la mano y se la regaló. "Con cariño para Santi" estaba escrito en el balón.
"Él cumplió mi sueño, me hizo feliz y me regaló el mejor día de mi vida. Ahora le puedo contar a mis amigos, a mis hijos y a mis nietos que Maradona es mi amigo. ¡Gracias, Diego!", expresó el chico