Con la puesta en marcha en enero del Decreto 1026/2012 que modifica el derecho de importación para bienes de capital, entre los que se incluyen insumos críticos para la industria del vino como: barricas, duelas y corchos, la vitivinicultura otra vez se encuentra en jaque.
Al conocido trámite para conseguir una Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI) para lograr ingresar insumos que no se fabrican localmente al país, ahora se le ha sumado el aumento en la alícuota de importación. Esta tasa pasó del 10% al 35% para los corchos y del 14% al 35% para las duelas y barricas de roble.
Consultado sobre el tema, Juan Marcó, gerente general de bodega Decero, comentó que "nos encontramos a la espera de la aprobación de una DJAI para poder importar barricas". El empresario señaló que es un momento crítico ya que tiene que descubar los vinos de esta cosecha y utilizar éstas barricas para realizar la fermentación maloláctica en madera.
Este es un caso ilustrativo de lo que está sucediendo en el sector.
Además de las trabas burocráticas a las importaciones hay que sumarle el aumento en los costos por la suba del arancel. Lo que aumenta el problema de competitividad en las empresas.
"Hemos hecho una presentación que para que abra la posición arancelaria y se excluya de este decreto a los insumos del vino que no se puede producir en Argentina", sostuvo el subsecretario de Industria y Tecnología de la Provincia de Mendoza, Martín Hinojosa, quien ha llevado adelante el tema.