Un hecho que tuvo lugar durante los primeros días de diciembre ha indignado a la sociedad rusa, se trata del brutal asesinato de Anastasia Ovsiánnikova, en manos de Maxim Gribanov, quien fuera su pareja.
Un hecho que tuvo lugar durante los primeros días de diciembre ha indignado a la sociedad rusa, se trata del brutal asesinato de Anastasia Ovsiánnikova, en manos de Maxim Gribanov, quien fuera su pareja.
El hombre grabó las agresiones y envió las imágenes a sus amigos con el mensaje "Anastasia estaba incontrolable".
El hombre ya le había pegado a su pareja en otras ocasiones, y era algo que sus amigos sabían, pero nunca habían denunciado. El día de la última agresión, una vecina escuchó los gritos de Anastasia, pero ya habían pasado cinco horas desde que comenzaran los golpes y la joven no pudo soportarlo.
Gribanov fue arrestado y confesó que le propinó pueñetazos y patadas a su novia con una crueldad extrema y argumentó su cobarde actitud diciendo que estaba celoso. Podría ser condenado a 15 años de prisión.
La pareja tenía hijos y Ovsiánnikova temía que si dejaba al hombre, este podría hacerle daño a los niños (una pequeña de 9 años y un niño de 2), o a sus padres, como ya le había advertido.