Parece que este chico todavía no sentó cabeza y por eso, su padre le habría cortado los víveres.
Parece que este chico todavía no sentó cabeza y por eso, su padre le habría cortado los víveres.
Eduardo Costantini puso mano dura a su hijo Tomás por la actitud irresponsable que tiene con su ex mujer, Jimena Campisi y su hijo Milo.
Según el portal Hermosos y Malditos, es el propio
empresario el que se ocupa de
satisfacer las necesidades económicas de su ex nuera y de su nieto.
Jimena denunció que Tomás se había olvidado de pagar, una vez más, la obra social y que el niño debía ser tratado por una hernia en sus testículos.
Esta actitud fue la que motivó al padre de Tomás a darle un tirón de orejas: le sacó el departamento que le había dado para vivir en el Museo Renault y lo mudó a un dos ambientes en la calle Cabello al 3700. Además, no le dio la plata que el joven le pidió para veranear en Punta Del Este.
Donde manda capitán, no manda marinero.