Los datos relevados por el IDR permitieron establecer, por otra parte, que el 70% de los productores de hortalizas son propietarios de la tierra que trabajan. Sólo el 14%, en tanto, son aparceros, es decir “productores que siembran tierras que no son propias y entregan un porcentaje de su producción en forma de pago, en general entre el 70% y 8 % por ciento”, según consigna el informe.
El 7% de los productores arrienda, es decir entrega un monto de dinero anual y por hectárea. El 87% de los arrendatarios trabaja superficies que van desde las 0,3 hectáreas hasta las 10 hectáreas. El 13% restante arrienda superficies de 12 hectáreas a 160 hectáreas.
Algunos productores no son propietarios, pero tienen relación directa con el dueño de la tierra. En su mayoría son hijos del propietario y en segundo lugar son hermanos o yernos los que están a cargo de la producción.
En cuanto al tamaño de las parcelas, sobre un total relevado de 739 cultivadas con hortalizas, se observa que casi el 70% de ellas no superan las 5 hectáreas. Hay 17% de parcelas cultivadas con más de 5 hectáreas y hasta 15 hectáreas inclusive. El 14 % restante supera las 15 hectáreas cultivadas.
En cuanto a los modelos productivos y uso de la tierra, el trabajo permitió establecer que “casi el 60% de la muestra resultaron ser productores hortícolas de manera exclusiva”.
Por otra parte, “la combinación que se da en mayor proporción fue de hortalizas y frutales, y en segundo lugar la combinación de hortalizas con otros cultivos tales como pasturas y álamos”.