El mercado de los celulares en Argentina enfrenta un escenario crítico marcado por el avance sostenido del comercio ilegal. El contrabando de estos productos es conocido como “mercado gris” debido a que no son equipos robados o de origen ilícito, sino que son productos fabricados legalmente que simplemente se venden fuera de la red autorizada e ingresan ilegalmente al país.
Un informe privado, con datos de abril de 2026, reveló que el contrabando ha escalado hasta representar el 35% del mercado total, lo que significa que uno de cada tres celulares que se comercializan en el país lo hace fuera del circuito formal.
Datos de contrabando de celulares en Argentina
Datos de contrabando de celulares en Argentina
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Así, con un mercado anual estimado en 9,2 millones de unidades, el volumen del contrabando ya supera los 3,2 millones de dispositivos al año.
Negocio multimillonario
El impacto económico es masivo. Durante 2025, el mercado de contrabando recaudó 1.858 millones de dólares, una cifra que se acerca peligrosamente a los 2.311 millones de dólares generados por las ventas de celulares de producción nacional.
Lo preocupante es que esta tendencia no muestra signos de desaceleración: durante el primer trimestre de 2026, el ingreso ilegal se mantuvo estable y predecible, con un flujo estimado de 50.000 unidades por semana.
El fenómeno es especialmente fuerte en el segmento de alta gama, donde las ventas de productos informales ya equiparan los niveles de la producción local. En las gamas media y baja, el canal informal representa la mitad de la comercialización de los productos nacionales.
Rutas de entrada
La logística del contrabando en Argentina está claramente dividida en dos grandes vías de acceso. Se estima que 50% de los productos ingresa por vía terrestre desde Paraguay, a través del paso fronterizo de El Dorado, mientras que el otro 50% llega desde Miami (vía Panamá) a través del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Una vez dentro del país, el e-commerce es el principal motor de ventas. El 60% de estas transacciones se concentran en redes sociales, mientras que el 40% restante se realiza a través de diversas plataformas digitales. Los comercializadores suelen utilizar una modalidad híbrida, donde mezcla stock legal e informal para dificultar la trazabilidad y evadir controles fiscales.
Brecha de precios
El principal incentivo para que los consumidores compren en el mercado gris es la notable diferencia de costos.
La brecha de precios entre el canal formal y el informal oscila entre el 30% y 35%, llegando hasta el 40% en modelos de alta gama.
Carga impositiva de los celulares en Argentina
Carga impositiva de los celulares en Argentina
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Esta diferencia no es casual, sino que responde a la carga que soporta la industria legal. En la estructura de costos de un celular formal, el 34% corresponde a impuestos nacionales, provinciales y municipales. Al eludir estas obligaciones, el mercado gris obtiene una ventaja competitiva directa que explica su estabilidad en el tiempo.
Efecto dominó
¿Qué opinan los fabricantes? Todos coinciden en que el contrabando genera una competencia desleal y dificulta el desarrollo de estrategias de financiamiento y soporte oficial para los usuarios.
Un ejecutivo de una de las dos grandes marcas que copan el mercado argentino habló con Los Andes, aunque prefirió no ser identificado: "El impacto final termina más allá de lo que le pueda pasar a las marcas, porque en nuestro caso se vende el producto de nuestra marca independientemente de dónde venga. Sin embargo, para los retailers se muere el volumen del mercado local, que es del que ellos viven. Toda la cadena de comercialización, red de distribución y lo que tenés desarrollado en Argentina se muere”.
Aunque los comercios y cadenas de electrodomésticos que venden celulares salen perjudicados, el impacto también llega a las firmas que ensamblan en el país. “Al final del día fabricás menos producto y eso es porque se vende menos en el mercado local", sostuvo.
Más allá de los grandes jugadores, muchas marcas -especialmente las chinas- llegaron al país a través del ingreso irregular y fueron ganando terreno. Sin embargo, no es algo que esos fabricantes vean como positivo.
Contrabando de celulares
El contrabando de celulares no implica que los equipos sean falsos, sino que la irregularidad está en su ingreso al país.
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“Para mí el mercado gris siempre va a jugar en contra del país y de las marcas, y fogonearlo es una estrategia cortoplacista que te trae resultados, pero que no te permite construir una marca”, afirmó a Los Andes el ejecutivo de un marca china que llegó hace dos años a Argentina y que además de fabricar en el país, busca ganar cuota de mercado.
“No se puede construir una reputación a partir del gris porque allí no se puede garantizar la experiencia del cliente. Además no es un fair play porque tenés socios locales que se preparan para vender de forma oficial y sienten que los traicionás cuando hacés también mercado gris. Por eso decidimos no jugar ahí. El mercado gris es un problema, no es una solución en momentos de contracción económica”.
Aunque la apertura y arancel cero para las importaciones también tiene peso, nada impacta más que el producto de contrabando. Según Ana Vainman, titular de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), es el Estado uno de los más perjudicados por el crecimiento del mercado gris porque cada celular que entra de manera ilegal representa una evasión fiscal por impuestos que no se recaudan.
Se calcula que el contrabando de celulares genera una pérdida fiscal de entre 400 y 500 millones de dólares anuales. Por esta razón comenzaron a trabajar con organismos del Estado -como Ministerio de Seguridad o Secretaría de Defensa al Consumidor- para detectar mejor cada situación. “Fuimos a explicar a las fuerzas de seguridad federales -Gendarmería, Prefectura, Policía Federal- cómo distinguir un producto contrabandeado de uno fabricado en el país o importado legalmente”, detalló Vainman a Ámbito.
OPINIÓN
¿Lo barato sale caro?
Si un celular cuesta mucho menos en una tienda de Instagram que en un comercio oficial, la mayoría preguntará siempre qué modos de pago hay y nunca por qué es tan barato.
El mercado gris prospera porque existe una brecha enorme entre los precios oficiales y el poder adquisitivo. Pero aunque el principal atractivo sea el ahorro inmediato, el costo oculto suele aparecer más adelante. Un teléfono que ingresa ilegalmente puede funcionar muy bien, pero carece de beneficios como garantía y servicios post venta
Sin embargo, para el consumidor el escenario actual es claro: comprar caro y financiado en tiendas oficiales o más barato y al contado en canales informales. El financiamiento sin interés es la clave de grandes marcas para atraer compradores. Apple lo usa en Mercado Libre para competir con el mercado informal, mientras Samsung y Motorola suman plan canje y beneficios de lanzamiento para que el consumidor priorice las cuotas frente al pago al contado.
Los beneficios son válidos, pero endebles. Un cambio brusco en la cotización del dólar puede desarmar la estantería financiera de las marcas y las prioridades del consumidor.
Lo ideal sería generar condiciones para que comprar por canales formales resulte una opción competitiva y accesible porque, al final, el mercado gris es un síntoma de un mercado que todavía no logra ofrecer un equilibrio entre precio, disponibilidad y confianza. Mientras esa ecuación no cambie, muchos argentinos seguirán apostando por el riesgo con tal de acceder a la tecnología que necesitan sin quedar en bancarrota.