Mendoza acelera: innovación, comunidad, empresas tech y un 2026 con ambición estratégica
En el marco del Foro de Inversiones 2026, el ecosistema tech mendocino se reúne para fortalecer vínculos, proyectar crecimiento y consolidar su lugar como motor productivo.
Mendoza empieza a consolidarse como un referente del desarrollo tecnológico en Argentina. Sin estridencias, pero con constancia, la provincia construye una identidad que combina matriz productiva tradicional con un ecosistema de empresas tecnológicas y de la economía del conocimiento cada vez más dinámico.
Lo que sucederá esta semana es una muestra concreta de ese proceso. En el marco del Foro de Inversiones 2026, la provincia será escenario de una serie de encuentros que vinculan capital, talento y estrategia.
El Hotel Hilton Mendoza será sede del Foro de Inversiones, un espacio que reunirá empresarios, inversores y funcionarios públicos. Dentro de ese marco, el miércoles 4 de marzo, el Campus Olegario será sede de un side event impulsado por Polo TIC Mendoza, Embarca, Endeavor Cuyo, Arjaus y Universidad Champagnat, reunirá fondos de inversión, socios del Polo y referentes del ecosistema emprendedor local con el objetivo de generar vínculos genuinos y oportunidades concretas.
Sin dudas estos encuentros funcionan como síntoma de lo que ya venimos viendo en nuestra provincia, una comunidad que se organiza y que entiende que el crecimiento requiere articulación.
LADOB
2026: escala, estrategia y comunidad tech
El 2025 dejó señales claras de expansión del Polo TIC Mendoza. Nuevas empresas tecnológicas se radicaron en la provincia y otras ampliaron operaciones. A la par, firmas nacionales e internacionales comenzaron a mirar a Mendoza como un ecosistema con identidad propia, talento formado en universidades locales y una comunidad empresarial cada vez más articulada.
Pero el desafío que se abre hacia 2026 es distinto: ya no se trata solo de crecer, sino de escalar con una estrategia que, además, sea sostenible en el tiempo. Consolidar mercados, sostener talento en un contexto global cada vez más competitivo, acompañar a las empresas en su proceso de internacionalización y fortalecer redes que permitan competir desde Mendoza forman parte de esa agenda.
En ese proceso, el Polo TIC Mendoza cumple un rol de articulación clave, generando espacios donde estos debates se piensan, se discuten y se proyectan de manera colectiva. La nueva etapa institucional del Polo también busca ampliar esa base. “Lo que buscamos es reafirmar el compromiso de construir un ecosistema tecnológico diverso y colaborativo”, sostiene Emilce Vega Espinoza, actual presidenta de la entidad. En esa línea, anticipó en el marco de la gestión que viene, la incorporación de nuevas verticales que amplían el alcance del espacio y suman miradas complementarias (como Embarca, Lodo, Undertech), con el objetivo de consolidar lo logrado y proyectar a Mendoza como un territorio de referencia en tecnología, talento y desarrollo sostenible.
La mirada estratégica se completa con el enfoque sobre escala. “El desafío ya no es demostrar que existe talento o capacidad tecnológica en la provincia —eso está probado— sino construir escala real: en mercados, en internacionalización, en acceso a capital y en integración entre empresas”, afirma Alberto Agiló, vicepresidente del Polo. Y agrega: “Si queremos que Mendoza juegue en primera división, necesitamos una comunidad más conectada, más colaborativa y con ambición global. El 2026 debe ser el año en que pasemos de ecosistema prometedor a ecosistema competitivo”.
Desde la gestión ejecutiva, el foco está puesto en traducir esa ambición en resultados. “Vamos a trabajar intensamente —como ya lo venimos haciendo— para que el 2026 sea el año en que toda esa energía colectiva se termine traduciendo en oportunidades concretas de crecimiento”, señala Juan Cepparo, director ejecutivo del Polo.
El ecosistema mendocino empieza a abordar estas discusiones desde la práctica concreta, apoyado en redes de networking que conectan empresas, emprendedores e inversores. Esa infraestructura relacional (invisible pero decisiva) es la que puede permitir que Mendoza no solo crezca, sino que se posicione estratégicamente hacia adelante como lo viene haciendo hasta ahora.
Si 2025 consolidó el movimiento, 2026 aparece como el año de la maduración estratégica. El objetivo no es únicamente atraer inversiones, sino convertir a la provincia en un ecosistema capaz de innovar, generar conocimiento y anticipar las transformaciones productivas que vienen.