Samsung Galaxy S26 Ultra: cuando la innovación ya no es el hardware sino la IA
El nuevo buque insignia de Samsung apuesta a la inteligencia artificial como principal diferencial, en una generación donde las mejoras técnicas ya no son el único argumento de venta. Qué precio tendrá en Argentina y cómo lo afecta la baja de aranceles y la crisis global de memorias.
Samsung lanzó la nueva serie Galaxy S26 y la estrella del evento Unpacked fue el Galaxy S26 Ultra.
Samsung presentó esta semana la nueva serie Galaxy S26 y la estrella, como en ediciones anteriores, es el Galaxy S26 Ultra, un dispositivo premium que vuelve a posicionarse en la cima del ecosistema Android con mejoras en potencia, fotografía y pantalla. Pero esta vez, el verdadero salto no está en los componentes físicos, sino en la inteligencia artificial, que se convierte en el eje de la experiencia.
En términos técnicos, el equipo refuerza el liderazgo de la serie Ultra, pero en términos conceptuales confirma un cambio más profundo: el teléfono ya no evoluciona tanto por su hardware como por su capacidad de procesar, interpretar y anticiparse al usuario.
La IA toma el control
Esta vez los resumes se enfocan poco en sus características físicas y no es casualidad. El S26 Ultra tiene el hardware más potente del mercado, pero no es tan superior a su modelo precedente ya que en este aspecto muchos equipos rozan el techo tecnológico. Material de calidad, cámaras poderosas, pantallas resistentes, procesadores potentes, baterías duraderas y resistencia a golpes, caídas, agua y polvo están garantizados. Ya no son el atractivo, sino el estándar en la alta gama y ahora van por más.
Así, el Galaxy S26 Ultra potencia su inteligencia artificial mediante el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 y una NPU (unidad de procesamiento neuronal) optimizada que acelera los procesos tanto de forma local como en la nube.
Entre sus funciones más disruptivas se encuentra Photo Assist, que permite editar imágenes directamente en la galería usando prompts de voz o texto para agregar elementos, eliminar personas o modificar aspectos físicos, además de la capacidad de combinar distintas fotos.
Otra herramienta llamativa es Audio Eraser que se expande para funcionar con aplicaciones externas como YouTube, Netflix e Instagram y permite editar el sonido de los videos en reproducción.
Pero la verdadera innovación está en el asistente contextual que analiza conversaciones para sugerir respuestas o advertir sobre conflictos de agenda. Es un agente de IA capaz de realizar tareas automatizadas como pedir un Uber o comida por comando de voz sin necesidad de abrir las aplicaciones.
Estas funciones son impresionantes, pero solo con el teléfono en la mano ya que a simple vista no se ven. Sin embargo, sí hay una característica del S26 Ultra que impacta al ojo del usuario y es Privacy Display, un avance en la tecnología de pantallas que protege la privacidad ante la mirada de extraños en espacios públicos. Básicamente oculta la visión de la pantalla cuando una persona intenta verla desde un costado.
El anuncio de quita de aranceles a los productos electrónicos importados ilusionó a los consumidores con una baja de precio en los celulares. Sin embargo, la realidad es un mix de factores donde la única buena noticia es poder comprar un nuevo smartphone sin que aumente más su precio.
“El 95% de los productos que se venden en Argentina se fabrican en Tierra del Fuego, con lo cual la baja de aranceles no le impacta, esa es la realidad”, explica Mariano Dascanio, gerente de producto Mobile de Samsung Argentina, en charla exclusiva con Los Andes.
Samsung Galaxy S26 Ultra
Samsung Galaxy S26 Ultra
Samsung
La producción local ya estaba exenta de impuestos, aunque no del contexto global de la industria. “La baja de aranceles no es una baja de precio y a nivel global toda la industria está sufriendo un aumento de costos toda la industria porque las memorias están siendo más caras debido a la alta demanda por parte de las empresas de IA y la memoria es uno de los principales componentes de de los dispositivos móviles”, detalla y agrega: “Esto impacta directamente en todos los dispositivos móviles, con lo cual la industria de dispositivos móviles tarde o temprano va a ser más cara”.
Este conjunto de variables hace que el precio estimado del Galaxy S26 Ultra, aún sin definir, pueda rondar los $3,4 millones, un costo alto, pero similar al que hay actualmente para este tope de gama de Samsung en Argentina.
Expectativas argentinas
A mediados de marzo se pondrán a la venta los nuevos productos en Mendoza al mismo tiempo que el resto de América Latina. Sin embargo, el consumo argentino tiene características que en otros lados no existen.
Samsung lanzó la nueva serie Galaxy S26
Samsung lanzó la nueva serie Galaxy S26 con los modelos S26, S26+ y s26 Ultra.
Samsung Argentina
“El mercado argentino es bastante particular. Tenés que convivir con la producción local y la inflación. Es un mercado que cuesta y no es solamente por el precio. Tanto nosotros como otros competidores que tienen mucho tiempo en el país nos esforzamos bastante por retener a nuestros consumidores a través de nuestras plataformas”, asegura Dascanio.
¿Cómo se los retiene? “A través de plan canje para todos los productos, con financiación y con programas especiales como eVoucher, membresía o Prepaid Card. También con un Samsung.com muy fuerte o poder tener nuestros propios locales hacer la experiencia de compra mucho mejor”, afirma el ejecutivo.
Características del Galaxy S26 Ultra
Diseño y pantalla: estética más redondeada, liviana y fina en comparación con el modelo anterior. Incluye de forma exclusiva la función Privacy Display, una pantalla de privacidad integrada que impide que el contenido sea visto desde los costados.
Rendimiento y batería: procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy y con una NPU potente para procesos de inteligencia artificial. Tiene carga rápida de 65W y permite cargar el 75% de la batería en solo media hora.
Inteligencia Artificial en fotografía y audio: la función Photo Assist permite editar imágenes en la galería mediante prompts de voz o texto para agregar, quitar o modificar elementos. Además, la herramienta Audio Eraser ahora es compatible con aplicaciones de terceros.
Asistentes y automatización: un asistente contextual analiza conversaciones para sugerir respuestas, ejecutar pedidos por voz o avisar sobre compromisos agendados por chat.
Seguridad en llamadas: puede atender llamadas de números desconocidos a través de la IA. Pregunta el motivo de la comunicación y ofrece al usuario un resumen para identificar posibles estafas.
Almacenamiento y precio estimado: viene en versiones de 256GB, 512GB y 1TB y costaría desde $3,4 millones.
OPINIÓN
Lo esencial es invisible a los ojos
Durante años, cada lanzamiento de nuevos modelos de smartphones se hizo bajo una competencia basada en números: más megapíxeles en las cámaras, más velocidad en la RAM o más batería para el uso diario.
Era simple de explicar y fácil de vender. Sin embargo, ese modelo muestra signos de agotamiento.
El Galaxy S26 Ultra es un buen ejemplo de este fenómeno. Objetivamente, el nuevo buque insignia de Samsung es uno de los mejores teléfonos del mercado, pero también es la prueba de que el hardware dejó de ser el principal campo de batalla.
Ya no hay saltos dramáticos en batería, ni en pantalla, ni en velocidad que cambien radicalmente la experiencia cotidiana y sean tentadores para dar el salto.
El verdadero cambio es invisible… al menos a simple vista. Aunque el diseño muestra renovación, no es tan atractivo como la inteligencia artificial que toma la posta como innovación. La IA permite editar fotos que antes eran irrecuperables, optimiza el rendimiento sin intervención del usuario, reduce el consumo y automatiza tareas.
Así, el teléfono ya no es solo una herramienta sino que empieza a ser un sistema que interpreta.
Esto cambia la lógica de la industria: durante más de una década la innovación fue física y ahora es algorítmica.
En este contexto, el Galaxy S26 Ultra no marca una revolución por sus componentes, sino por lo que es capaz de hacer con ellos y eso, probablemente, es el comienzo de una nueva era.