Daniel Brizuela es un boxeador extraordinario y técnicamente exquisito, el mejor de todos. Pero su carrera profesional se ha diluido por esos avatares del pugilismo, algunas malas elecciones deportivas y por supuesto, su propia ignominia.
Daniel Brizuela es un boxeador extraordinario y técnicamente exquisito, el mejor de todos. Pero su carrera profesional se ha diluido por esos avatares del pugilismo, algunas malas elecciones deportivas y por supuesto, su propia ignominia.
El Tatú siempre vuelve a tener sus chances, siempre busca volver a despertar. Tuvo una campaña amateur brillante y fue el único púgil argentino en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Hoy está frente a una de las grandes oportunidades de su vida boxística y no quiere desperdiciarla. Se lo nota muy optimista y no es para menos.
El 6 de julio próximo, Brizuela combatirá frente al tailandés Daud Cino Yordan, un boxeador de mucho prestigio internacional, por el título mundial (Organización Internacional de Boxeo), en la ciudad de Perth, Western, Australia.
Por eso está trabajando fuerte y a conciencia, algo que se nota en el exigente guanteo con Mauricio Muñoz, Patricio Pedrero y Juan Carlos Reveco (campeón mundial mosca AMB y el 22 defiende su corona en Mendoza.
“Esto es lo que necesitaba un guanteo de este nivel con boxeadores profesionales. Es algo que te pone fuerte y muy bien”, desliza el pupilo de Osvaldo Corro, tras el fuerte guanteo de 12 rounds.
-Además la variedad de trabajo ayuda mucho...
-Sí, es muy bueno trabajar con todos: Pedrero es un tipo que boxea como yo, casi el mismo estilo. El sanjuanino (Muñoz) es un tipo que viene al frente y va al frente. Tiene el mismo estilo de boxeo que el rival que voy a tener en Australia. Reveco me sirve porque es muy rápido, fuerte y saca muchas combinaciones. Y yo, les sirvo a todos porque todos tenemos distinto boxeo.
-¿Hace poco que estas guanteando con ellos?
-Sí, ellos están en otro nivel, es que vienen guanteando desde hace varios meses. Llevo tres entrenamientos con ellos, pero me voy poniendo de a poco mucho mejor.
-Estos trabajos con tipos como Cotón Reveco, ¿te motivan?
-Esto me genera una gran satisfacción. Me siento bien y voy a guantear con todas las ganas. Es muy motivador, porque es una oportunidad (el título) que hace tiempo que la estoy esperando. No me salió antes por distintos errores. Todos los días me levanto temprano y (me) entreno fuerte. Hago todo lo que me piden los entrenadores.
-El objetivo es muy claro.
-Sí, quiero ganar y traer el título, más allá de la plata, quiero ganar. Por mi por mi familia, mis hijos, mis viejos y Jorge (Pandolfino, su manager) y toda la gente que cree en mí. Quiero hacer una buena pelea. No quiero ir a pasar vergüenza ni pasarla mal. Por eso entreno mucho y bien. Después, en una pelea puede pasar cualquier cosa, pero quiero estar tranquilo.