Las empanadas de jamón y queso nos gustan a todos, pero a veces están muy secas o el queso quedó más afuera que adentro. En esta oportunidad, te vamos a dar algunos consejos para que esto no te pase y se convierta en tu especialidad.
Las empanadas de jamón y queso nos gustan a todos, pero a veces están muy secas o el queso quedó más afuera que adentro. En esta oportunidad, te vamos a dar algunos consejos para que esto no te pase y se convierta en tu especialidad.
El truco para que te queden bien jugosas es el queso crema. Parecerá una preparación pegajosa pero luego de cocidas, este ingrediente hará que las empanadas queden bien sabrosas.
Otra recomendación súper útil, después de cortar en dados el queso cremoso o hasta la mozzarella, es pasar los dados por la harina. Claramente es una manera de revestir el queso por todos sus lados y si la empanada se abre en el horno, no se nos escape el queso derretido.
También hay quienes le agregan huevos duros, seguramente otro ingrediente más le aporta una consistencia diferente al relleno, pero queda a gusto del que cocina ciertos agregados adicionales.
12 tapas para empanadas
250 gr. de jamón cocido (en fetas)
250 gr. de queso cremoso
1 cda. sopera de queso crema (tipo Casancrem)
Cortar las fetas de jamón cocido en tiritas y el queso cremoso en daditos.
Volcar en un bowl y mezclar.
Aplicar un truco sencillo pero efectivo: Le agregamos una cucharada generosa de queso crema, el que hayamos elegido y removemos todo.
Comenzar a armar las empanadas, colocar en el centro de cada tapa o disco 1 cucharada generosa del relleno preparado.
Mojar los bordes de las tapas con agua y cerrar, apretando bien.
Seguidamente hacer el repulgue habitual a cada empanada, en este caso es fundamental el repulgue bien hecho o cerrado para que no se nos escape el queso.
Para terminar, colocar en una bandeja para horno previamente aceitada y enharinada y le damos cocción a fuego medio-alto.