La casa es chica y el corazón no es grande. La Primera División es un lugar sólo para distinguidos aunque no siempre se llega por competencia.
Tal es así, que muchos apellidos ilustres que brillaron en épocas doradas de clubes grandes no tienen cabida tras retirarse de la práctica activa del fútbol y deben armar sus valijas y salir a "hacer patria" al Interior del país en categorías de ascenso que desconocen por completo, en pequeños clubes de recónditas ciudades casi perdidas en el mapa en busca de ratificar como entrenador ese prestigio ganado dentro de un rectángulo de juego.
Obnubilados por el apellido repuntado, mientras, los dirigentes de categorías menores "rompen el chanchito" y apuestan todos sus ahorros a ese futbolista al que tanto embelesaron tiempo atrás pero del que hoy ignoran absolutamente su real capacidad para ponerse al frente de un plantel.
De esta manera fue llegando gente al baile. El último escalón en las competencias nacionales se fue nutriendo de apellidos como el de Carlos Enrique y Cristian Domizi, quizá los primeros en abrir este camino. El Loco debutaba con Germinal de Rawson y el Pájaro hacía lo propio en Sportivo Belgrano de San Francisco, equipo con el que logró el ascenso al Argentino A en 2009.
El campeón del mundo Leopoldo Jacinto Luque, antes, había dirigido a Atlético Argentino en el Torneo del Interior y posteriormente también lo hizo una temporada en el Argentino B.
Luego fueron llegando Norberto Acosta, aquel virtuoso volante de Ferro y River, para hacerse cargo de Juventud Unida de Gualeguaychú. Últimamente se incorporaron Luis Islas (al frente del recientemente descendido Racing de Córdoba) y Juan Barbas (DT de San Jorge de Santa Fe).
También están los técnicos que tuvieron su oportunidad de dirigir en la máxima categoría nacional y que posteriormente supieron estar al mando de un equipo del Argentino B, tales son los casos de Roque Raúl Alfaro (dirigió interinamente Newell´s en 1993 y en el 2009 arribó a Atlético San Martín de Mendoza) o de Julio César Toresani (condujo en Primera a San Martín de San Juan y Colón en el 2006 y en el 2010 debutó en el Argentino B al frente de Deportivo Madryn).
El interrogante salta a la luz a la hora de analizar caso por caso: ¿les sirve realmente a los clubes apostar por novatos entrenadores con gran pasado como futbolista?.
Y también toma valor el cuestionamiento a la inversa: ¿una buena campaña en el Argentino B realmente les suma prestigio como entrenador a estos futbolistas con anhelos de Primera División? Respuestas de las más variadas surgieron de boca de los propios protagonistas.
De los distintos casos sobresalen el ascenso del Sportivo Belgrano de Domizi y la final que disputará mañana el Juventud Unida de Gualeguaychú de Norberto Acosta en busca de un ascenso al Argentino A. Al que peor le fue es a Luis Islas, quien perdió categoría con Racing de Córdoba en este año. Mientras que ninguno de estos técnicos trepó categoría por sus buenas campañas.
Salvo Luque, quien luego fue convocado por AFA para trabajar con las selecciones menores en la zona Cuyo. Sabido es que ni el mejor técnico de todos garantiza un ascenso, ni el plantel más oneroso asegura el éxito. En el fútbol todo puede pasar. Es inconsecuente e impredecible.
Luis Islas
Dirigió en el Argentino A a Central Norte de Salta y en la misma categoría a Racing de Córdoba, club con el que descendió al Argentino B. Tuvo un paso fugaz por la Asociación Atlética Luján de Cuyo, club al que no alcanzó a dirigir oficialmente.
"Lo único que me hizo llegar a esta categoría es Racing, el compromiso con una institución muy grande y con una historia muy rica que no merece estar acá (la Academia jugará el Argentino B 2013/14).
Tendría que disputar mínimo una B Nacional. Se hicieron muchas cosas mal que lo llevaron a este presente. Evidentemente la categoría no me gusta, pero si vos ves cómo entrenamos y la vestimenta que usan los jugadores es de un equipo de primer nivel y a eso apuntamos, a devolver a Racing a los planos importantes.
Mi motivación es la misma que cuando estuve en Independiente en Aurora (del fútbol boliviano) o en Central Norte Estoy cien por ciento compenetrado en el trabajo porque el fútbol es muy cambiante. Hoy estoy en Racing y en seis meses quizá tengo la posibilidad de volver a Independiente de Avellaneda.
O dentro de dos o tres años estoy dirigiendo a Racing de Córdoba en la B Nacional. Todo puedo pasar. Nosotros estamos dejando nuestro campo de juego en impecables condiciones para practicar el fútbol que a uno le gusta pero sabemos que en esta categoría vamos a jugar en canchas y en campos de juegos que no son los ideales y debemos estar preparados para sobreponernos".
Juan Barbas
El ídolo de Racing de Avellaneda debuta en las categorías de ascenso con San Jorge de Santa Fe, que milita el Argentino B.
"Llegué a San Jorge gracias a la recomendación de Oscar Regenhardt; a él le ofrecieron el cargo pero como había arreglado con Patronato tiró mi nombre. Los directivos lo analizaron y lo aceptaron, se comunicaron conmigo y enseguida llegamos a un acuerdo. Después de lo que me había pasado en Racing, tenía la necesidad de volver a dirigir un equipo. Donde haya trabajo, voy y trato de hacer las cosas bien, siempre me manejé de esa manera. Llegué a un club espectacular y una ciudad donde me recibieron de maravillas".
"Siempre uno aspira a lo más alto, a pelear lo más arriba posible. Y en San Jorge la idea es buscar el ascenso; acá encontré una muy buena base y estamos trayendo algunos refuerzos de Buenos Aires, jugadores que ya conocía y que pueden aportar. Tendremos un equipo muy competitivo. Varios de los chicos son semiprofesionales: trabajan a la mañana y a la tarde hacemos los entrenamientos; pero todos lo toman con seriedad y se comportan como si fuesen superprofesionales. Además vamos a trabajar con las divisiones inferiores, mirando hacia abajo".
Carlos Enrique
El Loco debutó en el ascenso en Rawson, donde se hizo cargo de Germinal, equipo del Argentino B. En esta misma categoría dirigió a Paz Juniors de Córdoba y la próxima semana asumirá en Unión de Villa Krause. Pasó por Villa San Carlos, de la B Metropolitana.
"Estoy orgulloso de dirigir el Argentino B. El fútbol me gusta y me llena el corazón de alegría y eso es lo mismo que le digo a mis jugadores: 'ustedes se tiene que divertir con el debido respeto al club. Deben ser felices dentro de un campo de juego'.
Nosotros los directores técnicos, tanto como los jugadores, buscamos superarnos en la vida pero a mí nunca me dieron la oportunidad de dirigir en Primera División, donde sería igual de frontal y profesional como lo soy en este torneo. Y esto quizá molesta a algunos. Yo no me reprocho nada, yo no golpeo la puerta de nadie para ofrecerme ni salgo por las noches, donde se cocina todo en varios clubes importantes. Ojalá alguna vez tenga la oportunidad de mostrar mi trabajo en Primera."
Roque Alfaro
Alfaro comenzó su carrera como entrenador en el año 1993 en el Club Atlético Newell's Old Boys, en donde dirigió sólo 2 encuentros en forma interina. Posteriormente fue contratado por el O'Higgins de Chile, en el año 1996.
Entre los años 2000 y 2002 trabajó como ayudante de campo de Américo Gallego. En ese período se consagraría con River Plate con Independiente de Avellaneda. El 24 de diciembre de 2009 arribaría al Argentino B con San Martín de Mendoza. Actualmente está en Talleres de Perico (Jujuy)
Julio César Toresani
Debutó como DT en San Martín de San Juan, equipo con el que logró el ascenso a Primera División, donde también dirigió a Colón de Santa Fe en el 2006. En el 2010 arribó al Argentino B para hacerse cargo de Deportivo Madryn. Luego pasó por San Martín de Mendoza, Textil Mandiyú. Actualmente conduce los destinos de Alumni de Villa María, equipo que descendió al Argentino B.
Cristian Domizi
Debutó como DT en el Argentino B. Fue en Sportivo Belgrano de San Francisco, equipo con el que logró el ascenso al Argentino A en el 2009. Luego dirigió a Guaymallén, Estudiantes de Río Cuarto, Deportivo Madryn y actualmente lo hace en San Martín de Mendoza, todos del Argentino B.
"El equipo jerarquiza, no la categoría. A mí me tocó ascender con Sportivo Belgrano de San Francisco y dirigir clubes importantes como Estudiantes de Río Cuarto, Deportivo Madryn o San Martín en esta oportunidad. El apellido por sí solo no aporta nada, hay que ver cómo juegan sus equipos por más que el técnico haya tenido un gran pasado como futbolistas en Primera División. Acá al principio del torneo ya se saben cuáles van a ser los diez o doce equipos que van a pelear el ascenso y cuáles van a ser los que van a luchar por no descender. De los 21 equipos que descendieron el último torneo, 16 fueron los invitados. Eso te da la pauta"
Norberto Acosta
El talentoso volante de Ferro y River debutó como entrenador en el Argentino B. Fue en 2012 y con Juventud Unida de Gualeguaychú, equipo con el que perdió en semifinales. En la presente temporada protagoniza el Triangular por el cuarto ascenso al Argentino B.
Leopoldo Jacinto Luque
El campeón del mundo dirigió a Atlético Argentino de Mendoza en el Torneo del Interior en 2008, donde cayó en semifinales ante Atenas de Río Cuarto. Luego se puso al frente de la Academia de San José en el Argentino B del 2009. Al año siguiente sería convocado por AFA para trabajar con los seleccionados argentinos menores.