Tras varios días del intenso temporal de nieve en la precordillera, dos de los caminos de montaña más utilizados para llegar a Uspallata fueron habilitados. Vialidad Provincial confirmó que ya se puede circular nuevamente por las rutas provinciales 52 y 13, pero con ciertas recomendaciones según el tramo.
La reapertura se produjo tras los trabajos realizados para despejar la nieve acumulada. En la Ruta Provincial 13, sin embargo, el sector comprendido entre el Cerro Siete Colores y Agua de Chilcas continúa habilitado únicamente para vehículos doble tracción o 4x4 debido a las condiciones del camino.
El organismo estuvo trabajando para recuperar los lugares más visitados y turísticos, habilitando ambas vías rápidamente, mientras hubo que esperar que el sol hiciera su tarea de derretimiento en las zonas más altas, donde el acceso era difícil por la nieve y era riesgoso desplegar la faena.
Ruta Provincial 52: “Sí o sí con precaución”
En el caso de la RP 52, el tramo enripiado y de suelo natural que se extiende desde el hotel Villavicencio por los caracoles y Paramillos hasta las afueras de Uspallata está transitable para todo tipo de vehículos.
El tramo debe ser recorrido con precaución, por tratarse de un camino de montaña no asfaltado, pero con impactantes paisajes y varios hitos para visitar, como El Balcón, la Cruz y las Minas de Paramillos y los petroglifos en el Parque del Tunduqueral, ya muy próximo a Uspallata.
Advertencia sobre la Ruta Provincial 13
En cambio, la Ruta Provincial 13 está habilitada para todo tipo de vehículos, desde el barrio El Sol hasta el puesto Agua de Chilcas, y desde Uspallata hasta el Cerro Siete Colores, muy visitado por el turismo de la localidad cordillerana.
Mientras tanto, el tramo entre el Cerro Siete Colores y Agua de Chilcas solo puede ser transitado por vehículos doble tracción o 4×4.
Se recomienda respetar esta indicación, ya que la Ruta Provincial 13 es un camino con empinadas cuestas en gran parte de su recorrido, que bordean profundos barrancos y exige no solo la prestación del rodado sino también la habilidad del conductor.
Además, ambas rutas, la RP 52 y la RP 13, en sus tramos de montaña, no tienen servicios de ningún tipo ni señal de internet, no hay puestos policiales ni estaciones de servicio ni ninguna instalación que provea agua potable. Eso obliga a que para el recorrido completo se debe llevar lo necesario para el viaje.