6 de marzo de 2026 - 13:23

Vendimia bajo lluvia: la fiesta que se suspendió en medio de un diluvio y por un conflicto con artistas

La última fiesta de la Vendimia con lluvia intensa fue suspendida. Pero no fue por el tiempo, sino por un conflicto con los artistas. Fue en 2011.

Entre las gradas del teatro griego Frank Romero Day, aquella noche del domingo 6 de marzo de 2011 -hace exactamente 15 años- había paraguas, ponchos impermebales improvisados y miles de personas mirando al escenario a la espera del inicio del espectáculo. Una intensa lluvia marcaba el ritmo aquella noche en el piedemonte mendocino, pero poco le importaba al público. Porque aquella noche la multitud aguardaba el comienzo de la segunda noche de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2011, también conocida como "primera repetición".

La noche anterior, sábado 5 de marzo de 2011, Gabriela Koltes -quien representaba a Godoy Cruz- había sido coronada como reina nacional, por lo que también estaba en el teatro griego aguardando el comienzo de la repetición. Repetición que nunca pudo hacerse, porque fue suspendida. Y aunque la lluvia era intensa -prácticamente, un diluvio-, no fue la causa de la suspensión; sino que fue un inesperado conflicto que se encendió entre los artistas que daban vida al acto central y las autoridades provinciales de Cultura.

MI4TMYLGMNRTAN3BMZTDQNZTHE.jpg?quality=75&smart=true&auth=c8f7e2700183920376973f2fee376436d19f2e54c7d2fc6aa3504b7be0acf456&width=980&height=640
Vendimia bajo lluvia: la fiesta que se suspendió en medio de un diluvio y por un conflicto con artistas

Vendimia bajo lluvia: la fiesta que se suspendió en medio de un diluvio y por un conflicto con artistas

Esa noche en el Frank Romero Day no terminó con música, ni con baile, ni con vendimia. Ni siquiera con "el brindis más grande del mundo", aquel que se había anunciado y para el que habían repartido entre los asistentes pequeñas cajitas de vino. Esa noche terminó con bronca -detrás del escenario y en las gradas también-, con discusiones y con objetos que volaban hacia el escenario (entre ellos, las cajitas de vino que se habían repartido).

La repetición de la Vendimia que se suspendió por un conflicto con los artistas: crónica de una noche caótica

Un 6 de marzo como hoy, pero de hace 15 años, Mendoza vivió una de las noches más caóticas de la historia de la Fiesta Nacional de la Vendimia. La primera repetición de aquel espectáculo fue suspendida en medio de un diluvio y un conflicto entre artistas y el Gobierno, que terminó explotando delante de casi 20.000 personas.

La Fiesta Nacional de Vendimia 2011 había arrancado bien. Muy bien, de hecho. El acto central del sábado 5 de marzo -dirigido por Walter Neira-, había sido recibido con aplausos. La puesta incluía una propuesta estética distinta y hasta una sorprendente -y hermosa- versión del tradicional Canto a Mendoza, interpretada por la murga La Buena Moza.

Embed

Pero detrás del escenario, el clima era otro; incluso en la previa al acto central de aquella primera noche. Según recordaron en diálogo con Los Andes hace unos años quienes participaron de aquella Vendimia, el conflicto había comenzado a crecer -cual bola de nieve en caída libre- ya durante los ensayos.

Reclamos salariales, promesas incumplidas y tensiones con las autoridades culturales habían ido cargando el ambiente.

Sobre llovido, mojado

Todo salió tan bien aquella noche de acto central que, a ojos del público, nadie veía venir la tormenta que azotaría a la primera repetición. Y no aquella de agua que empapó a la gente que había llegado a ver y vivir la segunda noche de la Vendimia 2011 en el Romero Day, sino la anímica y emocional, aquella que derivó en la suspensión de la puesta en escena antes de que siquiera comenzara.

Había llovido mucho y el escenario estaba muy mojado, por lo que todo parecía indicar que la fiesta se iba a suspender igual. Pero la gota que colmó el vaso fue la decisión del Gobierno de no entregarle a los artistas las entradas prometidas para que sus familiares pudieran ver la repetición”, rememoró en 2022 el actor y director Alejandro Conte, quien era parte del staff de aquella fiesta.

Gabi Koltes

Todo esto transcurría detrás de escena, en los camarines. Mientras tanto, el público esperaba en las gradas... Y esperaba... Y seguía esperando el arranque de la primera repetición.

Esa noche, como parte de una campaña de la Provincia para fomentar la alimentación saludable, se habían repartido manzanas entre los asistentes. También botellas de agua y pequeñas cajitas de vino, para el ya mencionado "brindis más grande del mundo".

Lo que nadie imaginaba era que esos mismos objetos terminarían volando hacia el escenario y convirtiéndose en señal de reproche y desaprobación ante la suspensión de la fiesta. Todo esto explotó cuando finalmente se anunció en el escenario principal que la repetición quedaba suspendida.

Walter Neira. Fuimos a hablar con el Gobernador para que no suspendieran la fiesta... Nos pidió una propuesta, nosotros se la hicimos y acá estamos.”
Walter Neira. Fuimos a hablar con el Gobernador para que no suspendieran la fiesta... Nos pidió una propuesta, nosotros se la hicimos y acá estamos.”
Walter Neira. Fuimos a hablar con el Gobernador para que no suspendieran la fiesta... Nos pidió una propuesta, nosotros se la hicimos y acá estamos.”

"Fue una batalla campal más que un desastre", recordó -también en 2022 y en diálogo con Los Andes- el director Walter Neira, responsable del espectáculo de aquel año. "La gente se enojó mucho, y con razón; y arrojaba todo lo que tenía al escenario", agregó.

Vendimia 2011: un conflicto que venía gestándose desde antes de la fiesta

Según recordaron algunos de sus protagonistas en diálogo con Los Andes, la crisis y tensión no comenzó esa noche de forma imprevista. Venía acumulándose desde mucho antes. Problemas en los ensayos, reclamos salariales y promesas incumplidas habían generado un clima cada vez más tenso entre artistas y autoridades culturales.

“Cuando llegamos al teatro griego para la repetición no habían cumplido con nada de lo que se había prometido. No solo no estaban las entradas para los familiares -algo que siempre se entregaba-, sino que hasta habían prometido montar una tarima especial y otras cosas que nunca aparecieron", recordó Conte.

El mismo artista comentó que, en el momento en que los delegados de los artistas se sentaron a negociar detrás de escena y aquel mismo domingo 6 de marzo de 2011, el conflicto parecía encaminado hacia una inminente solución.

Alejandro Conte: “Mi sello en el teatro es lo que no se ve”
Alejandro Conte

Alejandro Conte

“Cuando parecía que todo estaba resuelto, (el entonces secretario de Cultura de Mendoza, Ricardo) Scollo salió al escenario a decir que los artistas no querían salir. Desde el Gobierno ya habían decidido suspender por la lluvia, pero se terminó culpando a los artistas”, recapituló Conte.

No obstante, en aquella misma nota de Los Andes de hace cuatro años, Walter Neira dejó en claro que tenía otra mirada sobre lo ocurrido aquella fatídica noche de 2011. Para el director del espectáculo, la suspensión era inevitable.

“¿Cómo parabas una cosa así que ya se había gestado? Tres cuartos de los artistas querían salir, pero el resto no dejaba”, comentó Neira, quien consideró que aquella noche se habían mezclado demasiadas cosas.

“No tengo dudas de que fue una movida política. Contra el gobernador y con los gremios metidos”, disparó.

La bronca del público y su demostración en el escenario

Mientras las discusiones se daban en el backstage, en las gradas del Frank Romero Day el clima se volvía cada vez más tenso (y la lluvia incesante no ayudaba demasiado).

Decenas de miles de personas habían pagado su entrada para ver la repetición e, incluso, muchos turistas habían viajado especialmente a Mendoza para vivir la fiesta. Por lo que, cuando se confirmó la suspensión, el malestar fue inmediato.

La escena quedó grabada en la memoria de quienes estuvieron allí: objetos volando hacia el escenario, gritos y un público indignado que se retiraba del teatro griego bajo la lluvia.

Qué dijo la Justicia sobre el conflicto

Cuatro años después, en 2015, la Justicia provincial falló a favor de los espectadores y ordenó que se devolviera el dinero de las entradas a quienes habían asistido aquella noche.

Tribunales de Mendoza. José Gutierrez / Los Andes
El edificio central del Poder Judicial de Mendoza. Archivo Los Andes

El edificio central del Poder Judicial de Mendoza. Archivo Los Andes

El fallo incluyó, además, la devolución de gastos asociados al viaje (transporte, hotelería, refrigerios y paquetes turísticos), además de una reparación económica por daño moral.

Fue un caso inédito en la historia de la fiesta, una Vendimia que marcó un antes y un después Para Walter Neira, aquella noche también marcó su propio vínculo con la Vendimia.

Aunque años antes había dirigido otras celebraciones -y participó en el especial audiovisual que reemplazó a la fiesta durante la pandemia-, Neira nunca volvió a estar al frente de una Vendimia nacional.

LAS MAS LEIDAS