Un proyecto de ley busca crear un hospital público veterinario en Mendoza

Andrea Montalto y Andrés Rómoli le hacen estudios a Toribio en su veterinaria.
Andrea Montalto y Andrés Rómoli le hacen estudios a Toribio en su veterinaria.

La iniciativa ingresó en octubre a la Legislatura. Se edificaría en un predio donado en Guaymallén para asistir a todo tipo de animales.

Un proyecto de ley que plantea la necesidad de un hospital público veterinario como origen y parte de una política pública en salud animal ingresó a fines de octubre a la Legislatura provincial. Así, se presenta de vanguardia en el país, atendiendo al “derecho de todo ciudadano de elegir un servicio público o privado para la atención de sus animales no humanos”.

La creación del proyecto tiene su origen en el año 2019, a partir de la iniciativa del abogado Oscar Mellado, con trayectoria en derecho penal y derecho animal, en trabajo conjunto con la asociación civil El Refugio de Diego, que desde hace 16 años se dedica voluntariamente al rescate de perros y gatos, y la fundación “Ya No + perros y gatos en la vía pública”. Al diseño del proyecto se sumaron representantes de la Fundación Cullunche, abogados relacionados con el derecho animal, personas protectoras independientes y un arquitecto para el diseño de un edificio sustentable. También se sumó la Asociación Pempa, ONG para el rescate de equinos. Tras un año de reuniones, se llegó al proyecto que finalmente ingresó a la legislatura a través del senador Marcelo Romano.

El fundamento del proyecto puede condensarse en tres ejes: la relación entre salud pública humana, animal y ambiental; la jurisprudencia y consensos internacionales sobre los animales como sujetos de derecho; la educación e impacto económico.

“Brindando un servicio de veterinaria pública podemos evitar que se propaguen enfermedades zoonóticas, algunas mortales para los humanos”, fundamentan los impulsores. Además, plantean la contribución a la disminución de la sobrepoblación animal urbana, fundamentalmente canina y en situación de calle. Hoy resulta insuficiente como única política pública el programa de esterilización, que alcanza al 30% de animales en situación de calle.

Para un abordaje integral de la problemática los autores y veterinarios consultados consideran primordial la articulación con la Dirección General de Escuelas para educar a los chicos sobre la tenencia responsable de animales.

Servicios del hospital público

El proyecto que deberá ser evaluado por dos comisiones -Salud y Hacienda y Presupuesto- tiene por objeto la creación de un Hospital Público Veterinario en un predio donado por la asociación El Refugio de Diego, ubicado en Los Corralitos, Guaymallén, para la atención general y de complejidad para animales de toda especie en la provincia.

Los servicios que se prevén como prestaciones son la atención integral, guardia activa las 24 horas, cirugías de baja y mediana complejidad, esterilización de canes y felinos.

En el proyecto se agregan dos incisos innovadores: entrenamiento de animales para el acompañamiento terapéutico de niños, ancianos y/o personas con discapacidad y terapias médicas alternativas y complementarias con animales destinas a la atención de pacientes humanos.

“Estamos trabajando para hacer convenios con profesionales especializados y entrenadores para animales recuperados que se puedan reubicar para vivir en un contexto familiar, como por ejemplo, un hogar de niños o de ancianos para quienes puede ser muy saludable el contacto con animales”, explicó la abogada Elisa Donaire, parte del equipo creador de la iniciativa. También se está en contacto con organizaciones de otras provincias dedicadas a terapias asistidas con animales.

Impacto en el presupuesto

En un contexto de crisis económica, se pone en debate las prioridades y el impacto en las arcas provinciales. “El tema del presupuesto es importantísimo porque la gente está cansada de pagar impuestos y no ver resultados. Y es entendible”, expresó Donaire. “No planteamos más gasto público sino reutilizar la partida presupuestaria del Gobierno para zoonosis y reubicarla de manera que puedan satisfacer las necesidades del hospital, al igual que el recurso humano con el que ya se cuenta, también como una manera de optimizarlo”, explicó la coautora.

Mirada profesional

Andrés Rómoli, médico veterinario, coincide con la necesidad planteada del hospital público frente a una situación “que está desbordada en cuanto a la sobrepoblación” y subraya la necesidad de una educación temprana para la solución.

“Posiblemente muchos colegas no estén de acuerdo con la idea, ya que consideran que la gente va a dejar de ir a las veterinarias. Ya tuvimos problemas cuando en el hospital de la facultad (Universidad Maza) no se cobraba la consulta. Algunos colegas plantearon competencia desleal y tuvo que intervenir el Colegio Veterinario para la regulación de honorarios”, contó Rómoli, quien brinda su servicio junto a otros 14 colegas en el hospital universitario.

“Desgraciadamente montar un hospital veterinario tiene costos muy elevados. Desde el equipamiento que se necesita hasta los honorarios”, explicó. “Me encantaría que fuera posible, pero es difícil. Por ejemplo un equipo de oxígeno o de radiografía es igual de caro que uno para medicina humana y no todas las salas de salud en Mendoza tienen ese equipo y estamos hablando de salud humana”, reflexionó.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA