Hay historias que no siempre ocupan el centro del escenario, aquello que puede considerarse "mainstream". No obstante, ello no significa que no laten en cada esquina de Mendoza. En los apellidos, en las viñas, en el trabajo silencioso y en una forma muy particular de entender la vida. Y la inmigración italiana es una de ellas, por lo que este mes tendrá su merecido homenaje como parte de los festejos de la Vendimia 2026. Será con un espectáculo que promete emoción, memoria y arte compartido.
El jueves 20 de febrero, a las 21.30, el Teatro Quintanilla (Ciudad de Mendoza) será escenario de una propuesta artística especial: un homenaje a la inmigración italiana en Mendoza. El evento está pensado como parte de la agenda de Pre-Vendimia y será abierto a toda la comunidad. Música, danza y relatos se unirán para contar una historia que atraviesa generaciones y que sigue marcando la identidad mendocina.
Todo nació del diálogo y la reflexión, como suele ocurrir con aquellos proyectos que buscan ir un poco más allá del aplauso. Así lo explicó el profesor José Jorge Chade, director de "Bologna Mendoza, Arte y Cultura", quien recordó que la comunidad italiana en Argentina es la segunda más numerosa del mundo fuera de Italia, con casi 600 mil habitantes. Un número que ayuda a dimensionar el impacto, pero que no alcanza para explicar todo lo que dejaron quienes cruzaron el Atlántico.
La llegada de italianos a la Argentina comenzó a fines del siglo XIX y se intensificó hasta la Primera Guerra Mundial. Primero fue Buenos Aires y, luego, las provincias. Mendoza, con su tierra fértil y su promesa de trabajo, fue uno de los destinos elegidos. Desde el puerto de Génova llegaron inmigrantes de Liguria, Piamonte y Lombardía, y más tarde del centro y sur de Italia. Agricultores, obreros, comerciantes, constructores: un verdadero proletariado urbanizado que se integró y transformó el entramado social.
Hubo crisis, guerras, restricciones migratorias y contextos políticos complejos. Pero, aun cuando las llegadas disminuyeron, la integración avanzó. Los italianos dejaron huella en la economía, en la cultura, en el deporte -basta solo con recordar el origen de clubes emblemáticos- y también en las grandes inversiones industriales que marcaron el siglo XX.
De los Apeninos a los Andes
Todo ese recorrido, con sus luces y sombras, es el que busca recuperar el espectáculo que se presentará en el Quintanilla. Lejos de una mirada nostálgica, la propuesta apuesta a la memoria viva, a poner en escena historias que muchas veces fueron invisibles pero resultaron decisivas para construir la Mendoza actual.
"De los Apeninos a los Andes, epopeyas silenciosas": todo sobre el homenaje en Mendoza a la inmigración italiana
El viernes 20 de febrero, sobre el escenario y durante la puesta en escena de "De los Apeninos a los Andes, epopeyas silenciosas" participarán el Coro Italiano de Mendoza, dirigido por Cristina Piccón y con la codirección de Giuseppe Cuccurullo; los artistas Varón Álvarez, Víctor Hugo Cortez, Riccardo Crispino y Denise Cané; y el Ballet Creencias Gauchas (dirigido por Andrea Morales y Xavier Bravo).
También participarán Ansuya Difonso y Diego Pérez -de Papirusa Tango-, junto al elenco de amigos de Bologna-Mendoza. Una conjunción artística que refuerza el carácter binacional del encuentro, tendiendo un puente simbólico entre los Apeninos y los Andes.
El homenaje no es solo para descendientes de italianos. Es una invitación abierta a toda la ciudadanía mendocina, a reconocerse en una historia compartida y a celebrar, en clave vendimial, el aporte cultural, social y humano de quienes ayudaron a forjar la provincia.
Cómo acceder a las entradas y cuánto sale
Las entradas para el homenaje en Mendoza a la inmigración italiana "De los Apeninos a los Andes, epopeyas silenciosas" tienen un valor de $10.000 y pueden adquirirse a través de la plataforma EntradaWeb, en este link.
En tiempos de agendas cargadas, el espectáculo propone una pausa distinta: sentarse, escuchar, emocionarse y entender un poco mejor de dónde venimos.