La de "A.", un niño mendocino de solo 12 años y que no pide más que una familia que lo acompañe a crecer, es una de esas infinitas historias que transcurren a diario en Mendoza. Y que, aunque sus protagonistas son casi desconocidos si de exposición pública mediática hay que hablar, tienen muchísimo para contar. O, en este caso puntual para dar.
Aunque podría decirse que "A." (se mantiene su nombre por ser menor de edad) no pide mucho, lo cierto es que lo pide todo. Porque el niño está buscando una familia que lo adopte. Y A. está dentro del Registro Único de Adopción, preparado y listo para que le abran las puertas de un hogar y, a cambio, él abrir las de su corazón.
La convocatoria de adopción de "A." fue lanzada por la Justicia de Mendoza, a través del Primer Tribunal de Gestión Judicial de Familia de San Martín, y tiene un objetivo claro y urgente: encontrar adultos dispuestos a asumir el compromiso de acompañar su vida, sus tiempos, sus emociones y sus sueños.
A., el niño a quien le gusta el fútbol, arreglar cosas e ir a la ferretería
“A.” es, como tantos chicos de su edad, un universo en construcción. Le gusta el aire libre, correr, jugar al fútbol con sus compañeros y compartir ese ritual tan simple y tan profundo de pertenecer a un equipo. Porque en la cancha encuentra algo más que un juego, encuentra un lugar; su lugar.
Pero también hay otros espacios donde "A." puede expresarse y ser él mismo. El dibujo es uno de ellos. En hojas y colores, “A.” canaliza su creatividad, su mundo interior y aquello que no siempre se puede decir con palabras.
Adopciones en Mendoza: tiene 12 años, ama el fútbol y la jardinería y busca una familia para crecer feliz. Foto: Imagen ilustrativa
"Un hogar para A.": la emotiva historia de un niño mendocino que espera una familia que lo acompañe a crecer
Imagen ilustrativa
Como cualquier niño, tiene fortalezas y desafíos. Es bueno en Educación Física, le cuesta un poco más Mengua y Matemática. Se entusiasma con tareas manuales, con arreglos simples, con la lógica de resolver problemas cotidianos. Ir a la ferretería, elegir materiales, pensar soluciones son esas pequeñas escenas de la vida cotidiana que "A." disfruta, y que hablan de su curiosidad y de sus ganas de hacer.
Pero eso no es todo. Por fuera de lo que se ve, “A.” es un niño sensible. A veces, cuando las cosas no salen como espera, se frustra, se enoja, se entristece. Son emociones intensas, difíciles de transitar en soledad. Sin embargo, después de ese primer momento, aparece otra faceta más resiliente, la de aquel chico reflexivo, capaz de dialogar, de entender, de construir acuerdos.
Tribunales de Mendoza Foto: Orlando Pelichotti
Tribunales de Mendoza Foto: Orlando Pelichotti
Lo que “A.” no necesita una familia perfecta, de esas que se ven en películas o series. Necesita una familia presente, que entienda esos vaivenes, que pueda sostenerlo cuando todo se desordena y acompañarlo cuando vuelve a encontrar el equilibrio.
La contención lo es todo; y también sus hermanos
Cuando "A." se siente contenido, es cariñoso, atento, compañero. Le gusta participar, ayudar y sentirse útil. Responde con responsabilidad cuando alguien confía en él. Como si, en ese gesto de ser tenido en cuenta, encontrara una forma de afirmarse en el mundo.
Sus hermanos son indispensables, imprescindibles en la vida de "A.". Ellos ya tienen una familia adoptiva, pero el vínculo sigue siendo fundamental. Para “A.”, mantener ese lazo es una necesidad emocional profunda. Por ello mismo es que cualquier proyecto de adopción deberá contemplar ese puente, esa parte de su identidad que no quiere -ni debe- perder.
También hay en esta historia una madrina institucional, una figura crucial que hoy le ofrece momentos de afecto y cotidianidad: salidas, charlas, televisión, videojuegos. Instantes simples que, en la vida de este niño de 12 años, adquieren un valor enorme.
Familia para "A.", se busca
La convocatoria de la Justicia de Familia de Mendoza es clara: se busca una familia que pueda ofrecerle un entorno seguro, estable y afectivo; y que acompañe a "A." en su desarrollo, que respete sus tiempos y que entienda que crecer también es atravesar dificultades.
Quienes sientan que pueden dar ese paso -que no suele ser fácil, aunque sí profundamente transformador- pueden comunicarse con el Registro Provincial de Adopción de Mendoza, escribir a [email protected] o enviar un mensaje de WhatsApp al 2616799541 para iniciar el proceso.