Este miércoles 29 de abril, mientras miles de familias miman a sus mascotas y en este contexto recordamos la historia de Bianca, una perra callejera que se negó a olvidar a su gran amiga Eugenia Franco.
Cada 29 de abril Argentina celebra el Día del Animal. En el Valle de Uco, la historia de Eugenia y Bianca es testimonio de la fidelidad y el amor incondicional.
Este miércoles 29 de abril, mientras miles de familias miman a sus mascotas y en este contexto recordamos la historia de Bianca, una perra callejera que se negó a olvidar a su gran amiga Eugenia Franco.
Eugenia, una querida vecina y comerciante de Tunuyán, falleció el 16 de septiembre de 2020 a los 81 años. Sin embargo, para Bianca, el tiempo se detuvo en esa rutina de afecto que las unió durante más de una década.
Durante años, los vecinos del centro tunuyanino fueron testigos de la secuencia inalterable. Todos los días a las 8 de la mañana, Bianca esperaba en la esquina del Pasaje Italia. Allí aparecía Eugenia, siempre coqueta y a paso firme, para caminar juntas las dos cuadras que las separaban de la librería en la que trabajaba ubicada en calle Las Heras casi San Martín.
La perra la acompañaba en la apertura, merodeaba la zona durante la mañana y, exactamente a las 12:45, se plantaba en la puerta del negocio para escoltar a Eugenia de regreso a su casa. El ciclo se repetía por la tarde, a las 16 y a las 20 horas.
Eugenia murió de un infarto mientras dormía, con un libro en sus manos. Desde aquel miércoles de septiembre, Bianca no dejó de asistir a la cita.
A pesar de que la persiana de la librería ya no subía con las manos de Eugenia, Bianca seguía llegando cada mañana a las 8 en punto. En aquel momento, se sentaba en la esquina, miraba hacia la derecha esperando ver aparecer a su amiga y, tras unos minutos de silencio, continuaba su recorrido por el centro, visitando a otros vecinos para regresar puntualmente a las 12:45 a la puerta del comercio.
La historia de Eugenia no solo dejó un vacío en Bianca. En su casa del Pasaje Italia quedó Nino, su perro "oficial", un caniche que, según sus sobrinos, también mostraba la tristeza en su mirada y esperaba el regreso de la mujer que no tuvo hijos, pero que derramó su amor en cada animal que se cruzó en su camino.
Trabajó casi toda su vida adulta en la farmacia Española de Tunuyán, que ya no existe más. Allí se jubiló. Pero como “no podía quedarse quieta” decidió abrir su propio comercio a los 79 años de edad. Así inauguró la librería que aún mantiene operativa uno de sus sobrinos en calle Las Heras, casi esquina San Martín.
Eugenia vivía a dos cuadras de ese negocio, en el pasaje Italia. En ese domicilio, además de parte de su familia cercana, quedó Nino.
Sobre la perra Bianca, nadie puede precisar ni la edad ni el día exacto de su llegada. Apareció un día en la puerta de la exfarmacia Española como todo perro callejero, que nadie sabe de dónde vino, pero tampoco nadie lo cuestiona.
Esto ocurrió al menos una década atrás. Desde ese instante, Eugenia y Bianca se hicieron inseparables. La mujer la alimentaba todos los días. Pero llevarla a su casa no era una opción. Por eso, Alejandra, la dueña “legal” de Bianca, le abrió las puertas de su casa para que durmiera.
La farmacia cerró, Alejandra se mudó pero la relación no cambió. Bianca siguió durmiendo bajo techo en el nuevo domicilio de su dueña y durante la mañana iba al encuentro de Eugenia a su nuevo trabajo. Todo en un radio céntrico de unas 10 cuadras.
A diferencia del resto del mundo, que celebra el Día del Animal el 4 de octubre por San Francisco de Asís, Argentina eligió el 29 de abril en honor al fallecimiento de Ignacio Lucas Albarracín, el abogado que presidió la Sociedad Protectora de Animales y fue el gran impulsor de la Ley Nacional de Protección de Animales (N° 2.786).