Tres claves para elegir un buen aceite de oliva y evitar engaños
El aceite de oliva se encuentra entre los productos de más fácil alteración, según la Comisión Europea. Aroma, color, etiqueta, entre algunos de los puntos a tener en cuenta.
Tres claves para comprar y consumir un buen aceite de oliva y no ser víctimas de engaños.
El aceite de oliva es de esos ingredientes que, como suele decirse, va con todo. O con casi todo. Más allá de lo refinado y exquisito de nuestros paladares o de lo minucioso que pueda ser el sentido del gusto, se trata de un producto que suele darle un sabor distinto a múltiples platos e, incluso, hasta puede mejorarlos. Pero para que esto ocurra, es fundamental que el aceite de oliva sea bueno.
Porque, si no lo es; con la misma facilidad con que puede mejorar un plato, puede arruinarlo. “El fraude en el mercado del aceite de oliva está presente desde hace mucho tiempo. Se puede mezclar con otros tipos de aceite sin que la etiqueta lo advierta”, sostuvo recientemente la directora de innovación culinaria de la productora italiana Bellucci, Susan Testa, en declaraciones a la BBC y reproducidas por el diario La Nación.
Incluso, es uno de los productos más alterables en el listado confeccionado por la Comisión Europea a principios de 2020. Y en esto tiene mucho que ver las magras cosechas de aceitunas de la última temporada.
Claves
En este contexto, la directora técnica de la Escuela Superior del Aceite de Oliva (ESAO) de España, Susana Romera se refirió a cinco recomendaciones fundamentales que permitirán al consumidor detectar si el aceite de oliva adquirido y consumido es genuino
Entre los sorprendentes beneficios que posee el aceite de oliva, encontramos el fortalecimiento del sistema inmunológico, alivio de dolores articulares y el control del colesterol.#SaludQuilicura#QuilicuraCambiópic.twitter.com/2wNLNsesb9
Al momento de seleccionarlo de la góndola o pedirlo en el almacén, es fundamental revisar las especificaciones en la etiqueta del envase. Si contiene las denominaciones “virgen” o “extra virgen”, es de buena calidad; y esto incide en el precio (aunque vale la pena). Si no encontramos nada, estamos probablemente ante una mezcla.
Otro dato a estar alerta al analizar la etiqueta es la fecha en que fueron cosechadas las aceitunas. Mientras más fresca sea, mejor será su calidad. Y si no encontramos la fecha, es probable que la materia prima sea añeja y el producto diste de ser bueno.
Lo barato cuesta caro
El aceite de oliva es, desde el primer momento, más sofisticado que el tradicional. No solo en su degustación, sino también en su elaboración. Y esto también se ve reflejado en el precio. Por esto mismo hay que asumir que, para poder disfrutar de un buen aceite de oliva (virgen o extra virgen), hay que gastar un poco más de dinero.
Imagen ilustrativa / Web
En ese sentido, si encontramos una marca con un costo particular y llamativamente bajo, es importante hacerse la idea de que no será un buen aceite de oliva.
Aromas y colores
Para seguir esta recomendación, es indispensable haber abierto el recipiente ya; por lo que puede servir para compras futuras, o bien para comparar con otros ya consumidos al momento de renovarlo.
Según destacan los especialistas, el aroma del aceite de oliva virgen o extra virgen auténtico debe remitirnos a hierbas y naturaleza. Cualquier olor desagradable o extraño es indicio de que no se trata de un buen aceite.
Foto: Ignacio Blanco
Además, hay quienes recomiendan que el envase que lo contiene sea de vidrio oscuro; ya que mantiene mejor la calidad. Y en cuanto a acidez, se recomienda que sea menor a 0,8 grados.