Suspensión de angioplastias y stent: los cardiólogos de Mendoza temen por un deterioro de los servicios

El Colegio de Cardioangiólogos Intervencionistas anunció un “apagón de monitores” para el 13 y 14 de agosto lo que implicará que durante esos días no se realizarán cirugías programadas. Referentes locales advierten que no hay dinero para costear los insumos.

Suspensión de angioplastias y stent: los cardiólogos de Mendoza temen por un deterioro de los servicios

Aunque ya lo habían advertido, y sin haberse visto cambios, los cardiólogos intervencionistas advierten que la situación para la prestación de los servicios es cada vez más apremiante y los pone en riesgo.

Los altos costos de sus insumos, las dilaciones en la pago por parte de obras sociales y prepagas y una reducción en el monto que perciben por su atención, se suman a la emigración de especialistas por lo que temen que se vean afectados los servicios y su calidad.

Ante esto, el Colegio de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) anunció un “apagón de monitores” para el 13 y 14 de agosto en el país lo que implicará que durante esos días no se realizarán cirugías programadas. Traducido en términos prácticos, estos días no se realizarán angioplastias ni stent, las prácticas más habituales, aunque sí atenderán las urgencias.

En Mendoza se hacen 3 a 4 stent y angioplastias por día en el caso de urgencias mientras que en forma programada se realiza un número similar. Es decir que, de aplicarse la medida, unos 8 pacientes verán postergadas sus intervenciones esas dos jornadas.

Los especialistas advierten que estas intervenciones evitan 200.000 muertes al año en Argentina por problemas cardiovasculares. Sin embargo, el deterioro del escenario pone en riesgo más vidas: “De persistir la actual situación se incrementarán las muertes en el país por esta enfermedad siendo la primera causa de muerte en la Argentina y el mundo, tal como ocurrió en la pandemia”, remarcaron desde la organización.


Suspensión de angioplastias y stent: los cardiólogos de Mendoza temen por un deterioro de los servicios
Suspensión de angioplastias y stent: los cardiólogos de Mendoza temen por un deterioro de los servicios

Joaquin Larribau, secretario de la comisión directiva del CACI y referente en Mendoza, explicó a Los Andes que la intención es no llegar a hacer efectiva la medida sino que esperan que en el lapso del mes que queda por delante se pueda arribar a soluciones.

“Sabemos que de seguir así muchos servicios podrían llegar a un punto en que no atiendan las urgencia porque es lo más caro para un servicio, porque muchas llegan en horario fuera de trabajo, en la madrugada o fin de semana, sale más caro porque hay que movilizar personal y suelen requerirse más materiales, además hace falta tener un stock (de insumos) en tu servicio”, explicó el profesional.

“Se podrían apagar los monitores en caso de no llegar a un acuerdo: por 2 días no se colocarían stents ni se practicarían angioplastias en Argentina”, advirtió el Caci en un comunicado.

“Desesperados por la situación económica que atraviesa el sector de la cardiología intervencionista, (honorarios bajísimos y falta de insumos) los médicos cardiólogos intervencionistas de todo el país, han resuelto que el próximo 13 y 14 de agosto, no se efectúe en todo el territorio nacional ninguna práctica de colocación de stents ni de angioplastia (...) Los médicos reclaman una respuesta por parte de las prepagas, las obras sociales nacionales y provinciales, pidiendo que el gobierno nacional intervenga urgentemente para solucionar este conflicto”, explican.

Por ello han resuelto que esos días solo se atenderán las emergencias con riesgo de vida para no desproteger a la población. Larribau señaló que en Mendoza la adhesión quedará a criterio de cada profesional pero es la recomendación de la entidad que los nuclea.

Crisis en la salud

En mayo ya habían emitido un comunicado advirtiendo la crítica situación y declarado un estado de emergencia. “El sector atraviesa una ‘tormenta perfecta’, que es la combinación de honorarios profesionales prácticamente inexistentes por el deterioro inflacionario y el aumento exponencial del costo de los insumos que amenazan la realización de una práctica médica segura”, destacaron.

El médico mendocino explicó que la problemática es que en forma paulatina pero continua vienen sufriendo problemas económicos y financieros.

“Las prácticas que se hacen en cardiología intervencionista, más conocida como Hemodinamia, tienen un valor que se llama módulo e incluye todos los insumos necesarios para hacer una práctica, incluye la amortización y mantenimiento de los equipos que son muy caros, cuestan por encima de los 600.000 dólares y en muchos casos cerca del millón, se requieren software y licencias, hay que hacerles service programados, eso es muy caro y es a precio dólar”, relató. En ese sentido refirió que los insumos que utilizan han tenido un incremento por encima del 400% en un año y señaló que 90% son importados.

Por dos días, médicos cardiólogos intervencionistas de todo el país no colocarán stents ni se harán angioplastias
Por dos días, médicos cardiólogos intervencionistas de todo el país no colocarán stents ni se harán angioplastias

En este plano subrayó, que si bien hace unos meses faltaban insumos por ciertos condicionantes, ahora en general no sucede sino que la realidad es que si bien hay, “lo que no hay es dinero para pagarlos”.

Detalló que muchas de sus actuaciones tienen que ver con la urgencia y que los insumos, por ejemplo para realizar stent, deben estar disponibles en el momento en el servicio. Esto requiere tener un stock de muy alto costo que absorben los servicios y que luego las financiadoras -obras sociales y prepagas- pagan en torno a los 90 a 120 días. Subrayó que obviamente en este contexto inflacionario y de crisis del sistema de salud tal cosa es insostenible. Además quienes venden insumos no ofrecen tal financiación.

Utilizan un equipo con tubos de rayos X y ese tubo cada tanto se quema, reponerlo cuesta más de 100.000 dólares. Pero sucede que además de las demora en el pago del módulo por parte de las prestadoras, una proporción se la deja la clínica o instituto con lo cual, explicó el médico, que la variable de ajuste es el honorario que los profesionales reciben por la práctica y que viene deteriorándose paulatinamente bajo este contexto.

“Por el aumento del dólar y la falta de incremento por parte de las financiadoras se produce un descalce tal que la variable de ajuste es el honorario médico”, remarcó.

No se trata de los primeros en poner sobre la mesa una situación compleja. Clínicas y asociaciones médicas ya vienen advirtiendo sobre una crisis en el sistema sanitario que pone en riesgo la atención. Entidades que nuclean a clínicas privadas advirtieron recientemente sobre el riesgo de cierre algunas de ellas mientras que los médicos optaron por cobrar copagos para solventar los costos debido al bajo valor que perciben por sus prestaciones.

Deterioro de la atención

Los especialistas temen que toda esta situación termine por impactar en las prestaciones del servicioi y su calidad.

Como es difícil de reponer el stock con inmediatez se estima que podría haber falta de stock en algunos servicios, va a depender de la espalda de cada uno, de momento no está ocurriendo pero a expensas de un gran esfuerzo de los servicios”, dijo el médico. “Lo que también estamos viendo es que se va a ir produciendo un deterioro paulatino en la especialidad, no se le puede decir al paciente en emergencia ‘no te puedo atender’, sobre todo cuando ya hay un convenio con las financiadoras, entonces vas a tener insumos de peor calidad o el service en vez de hacerlo de manera programada se hará cuando se rompa el equipo”, agregó. Como consecuencia podría no estar disponible ante la necesidad.

Agregó otra problemática: la disponibilidad de profesionales. Es que, como sucede con otras especialidades, muchos optan por irse del país. Pero además, la demanda que implica su formación, podría hacer que los nuevos médicos no elijan esta especialidad, como ya ocurre con otras, lo que podría redundar en un déficit de estos profesionales. Es que la formación demanda en torno a 15 años, “entonces no va a resultar atractivo para los nuevos médicos”, destacó.

Demoras en entrega de insumos

Las intervenciones que más realizan los cardiólogos intervencionistas son stent, angioplastias e implantes valvulares aórticos. Estos últimos, según explicó Larribau, se hacen cuando los pacientes no pueden ser llevados a cirugía porque tienen riesgo, son pacientes añosos de más de 75 años.

Comentó que muchas veces fallecen los pacientes en lista de espera porque las prestadoras no proveen las válvulas porque son muy caras: con su valor se hacen dos cirugías a corazón abierto.

“Pami es el que más cubre, al menos acá en Mendoza, pero tarda meses y quizás los pacientes no aguantan”, señaló.

Desde el Caci también se expresaron al respecto: “Esta situación ya viene provocando que obras sociales y prepagas dilatan cada vez más en el tiempo la entrega de los insumos, lo que somete a los pacientes a un riesgo mayor por la demora en el tiempo de su tratamiento”.

Agregaron que en el caso del infarto de miocardio existe un tratamiento alternativo a la colocación del stent con drogas más costosas que el stent y menos efectivas. Pero además, con el agravante de que también se requerirán a posteriori angioplastias con colocación de stents para completar el tratamiento.

“Los cardiólogos Intervencionistas advierten que de no haber una respuesta por parte de las autoridades de las prepagas, las obras sociales y del gobierno respecto de esto, la medida de fuerza se incrementará y llegará a un punto en que habrá un deterioro irreversible de la especialidad”, remarcó la entidad para concluir.

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