28 de junio de 2026 - 08:00

¿Se repiten las inundaciones por tormentas en el Gran Mendoza? Anticipan un verano con eventos severos

Fuertes precipitaciones en poco tiempo dejaron desbordes e inundaciones en zonas inusuales. Las perspectivas apuntan a condiciones similares o más frecuentes.

Canales como el enorme cacique Guaymallén o el zanjón de los Ciruelos llevaban un caudal que superó sus bordes. Las acequias de muchos puntos de la zona urbana se vieron superadas para transformar las calles en verdaderos ríos, como sucedió en el carril Sarmiento o cerca del Polo Judicial, donde los autos fueron arrastrados por el agua.

Ahora, los pronósticos anticipan altas probabilidades de que el verano 2027 traiga eventos de magnitud similar e incluso hasta podrían ser mayores.

Fuertes tormentas durante el verano

Ya hace tiempo que los meteorólogos e investigadores del clima advierten sobre la mayor frecuencia de eventos intensos. Fuertes vientos, como el Zonda, tormentas y olas de calor son el caso. Asocian esto al conocido calentamiento global y es justamente lo que se mencionaba en los análisis.

El 30 de agosto de 2024, Mendoza tuvo el día de agosto más lluvioso de su historia. Según el Observatorio del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), no existían registros de que haya habido una jornada, en esta época del año, con precipitaciones tan altas como la de este viernes. Se alcanzaron los 22 milímetros, cuando lo habitual habrían sido unos 10 milímetros.

Fuerte tormenta en Mendoza
La fuerte tormenta inunda la calle Anchorena en Luján y arrastró a un auto que terminó chocando con otros

La fuerte tormenta inunda la calle Anchorena en Luján y arrastró a un auto que terminó chocando con otros

A fines de enero de este año se presentó una de las tormentas más severas del último tiempo en el Gran Mendoza y que dejó las impactantes postales mencionadas. Precipitaron 60 mm en pocas horas, el 30% de lo que debería llover en todo el año, ya que Mendoza tiene un promedio anual de 200 mm anuales.

Los departamentos de Maipú, Luján de Cuyo, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras y la Ciudad de Mendoza sufrieron fuerte el impacto. Calles anegadas, viviendas inundadas, rutas cortadas y caída de árboles, además de interrupciones en el suministro eléctrico y complicaciones en el transporte público se contaron entre las consecuencias.

Por qué hay tormentas más intensas en Mendoza

Ahora, las perspectivas anticipan que el próximo verano podría presentarse al menos de manera similar, sino es que con chances de algo peor. Es que al calentamiento global se suma el fenómeno El Niño, que se asocia a mayores precipitaciones. Incluso hay quienes hablan de un Super Niño.

“El fenómeno de El Niño, este Super Niño del que se está hablando, esa anomalía de temperaturas en el Pacífico ecuatorial, nos va a afectar a nosotros en el 2º semestre de este año, o sea, a partir de julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre, diciembre, con precipitaciones en cordillera”, sostuvo Fernando Jara, pronosticador meteorológico. Haciéndose eco de lo que informan los organismos oficiales dijo que es lo que se advierte que tienen más chances de ocurrir. “No lo veo yo, sino el Servicio Meteorológico Nacional, y esas posibilidades son las más frecuentes”, destacó.

Luego agregó: “Como se estira hasta el 2027, este Niño nos va a dar en el período estival, o sea, a partir de septiembre, octubre, cuando ya empiezan las tormentas, probabilidad de precipitaciones quizás puntuales y más severas e importantes, y olas de calor más frecuentes”.

Efectivamente, según los análisis del organismo nacional, en el trimestre junio-julio-agosto 2026 existe alrededor de un 90% de chances de desarrollo de una fase cálida o El Niño.

Es una fase climática natural caracterizada por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico que puede tener alguna incidencia sobre las temperaturas, pero en particular lo hace sobre las lluvias en esta región.

Mendoza y sus lluvias intensas

Maximiliano Viale, Doctor en Ciencias de la Atmósfera por la Universidad de Buenos Aires planteó que las tormentas “podrían estar siendo más vigorosas e intensas”, pero prefirió no hacer una afirmación fehacientemente, sin evidencia, basado en percepciones y no en cuantificaciones robustas. Es que dijo que las mediciones reales son difíciles.

Pero sumó: “Con el Niño podría incrementarse la frecuencia de tormentas, pero no necesariamente que sean más intensas”.

tormenta viernes
El verano pasado dejó postales inusuales en las calles del Gran Mendoza. Tormentas de una intensidad poco frecuente dejaron precipitaciones de muchos milímetros de agua en poco tiempo.

El verano pasado dejó postales inusuales en las calles del Gran Mendoza. Tormentas de una intensidad poco frecuente dejaron precipitaciones de muchos milímetros de agua en poco tiempo.

Luego, dio detalles para entender su postura: "Las tormentas veraniegas con fuertes lluvias, con ocasional actividad eléctrica y granizo, podrían incrementar su intensidad y vigor a nivel global con el calentamiento del planet , según lo sugerido por el último reporte del grupo intergubernamental de expertos en cambio climático (IPCC (en inglés)”, refirió. Pero dijo que, no obstante, no existen aún evidencias científicas formales en la provincia de Mendoza al respecto, es decir, para afirmar que hay tormentas cada vez más intensas.

“Esto tiene que ver con la complejidad del fenómeno en sí mismo, para medir su intensidad y vigor, ya que las tormentas en nuestro desierto se desarrollan rápidamente, en el orden de unas decenas de minutos a entre 1 y 2 horas, y son muy locales, del orden de unos 10 a 20 km de radio”, especificó el experto.

Medir las precipitaciones en Mendoza

En consecuencia -dijo- una cuantificación robusta de la intensificación de las tormentas con los años, requiere mediciones muy avanzadas, 3D en la atmósfera y a lo largo de los años, algo a lo que no se accede en la provincia. “Típicamente, dicha cuantificación se realiza en los países desarrollados con radares atmosféricos funcionando durante muchos años y en lo posible combinado con una red de pluviómetros densa en superficie”, agregó.

En todo este escenario, hay que contemplar que hay diversos factores que, más allá de la cantidad de agua, inciden en las complicaciones que conlleva. Aunque no puede soslayarse una determinada capacidad del sistema de desagüe pluvial, la acumulación de basura en los cauces, rejillas y acequias complica dramáticamente la circulación y favorece los desbordes.

El avance de las construcciones en el pedemonte y la urbanización en zonas aluvionales es otro elemento, a lo que se suma que con cada vez más cemento sobre el suelo hay menos impermeabilización .

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