7 de mayo de 2026 - 16:01

Crisis del arbolado en Mendoza: otro muerto tras el Zonda y una ley en espera para un problema de años

El viento tiró un ejemplar sobre dos motociclistas. Cada evento reaviva la polémica por el mal estado de los árboles y los vericuetos que atraviesa su gestión

El paso del viento Zonda por Mendoza volvió a teñir de luto la jornada del miércoles y dejar en evidencia el mal estado del arbolado. En el departamento de Las Heras, un joven motociclista de 23 años perdió la vida de forma instantánea luego de que un árbol de gran tamaño se desplomara sobre él mientras circulaba por la intersección de las calles Dorrego y Azcuénaga.

Como cada vez que llega el viento, vuelve a ponerse en agenda la compleja situación del arbolado público local. Lamentablemente, una vez más, asociada la pérdida de vidas.

En medio, vecinos desesperados, trámites eternos y una nueva ley que aún no llega con sus reformas a la calle.

Zonda fatal

El siniestro afectó a dos conductores: el segundo, un hombre de 44 años, logró ser rescatado con vida y fue trasladado al Hospital Central con heridas de diversa consideración. En total, el fenómeno meteorológico dejó un saldo de 77 incidentes en toda la provincia, con San Rafael como el departamento más afectado en cantidad de intervenciones (15).

Esta nueva muerte pone nuevamente en el centro del debate la crítica situación del arbolado público, un recurso vital para la provincia que, ante cada ráfaga de viento, se convierte en un peligro mortal.

Arbolado público: en qué casos los municipios pueden erradicar árboles por su cuenta
Mal estado del arbolado público: el paso del viento Zonda por Mendoza volvió a teñir de luto la jornada del miércoles.

Mal estado del arbolado público: el paso del viento Zonda por Mendoza volvió a teñir de luto la jornada del miércoles.

Pero lo cierto es que cada vez que hay tormentas o Zonda, suceden estos hechos y muchas veces se han reportado fallecidos. En uno de los últimos eventos de gran envergadura, en octubre pasado, se reportó la caída de 316 árboles y ramas en diversos puntos del territorio provincial. El fenómeno dejó un saldo trágico: en Maipú, una mujer murió cuando un árbol de gran porte cayó sobre el vehículo en el que viajaba.

Qué dijo la municipalidad tras la caída del árbol: el pasamanos administrativo

Desde la Municipalidad de Las Heras confirmaron que sobre el ejemplar que causó la tragedia no pesaba ninguna denuncia previa. "Oficialmente, no existe ningún pedido respecto a ese árbol", señalaron fuentes municipales, aunque admitieron que sí había reclamos pendientes sobre otros forestales de la misma zona.

Como otros municipios consultados, la comuna apuntó a la complejidad del sistema actual dado que los árboles están protegidos por ley. Esto redunda en una especie de “pasamanos” entre jurisdicciones: el procedimiento para la erradicación, hasta que la nueva ley esté instrumentada, implica abrir un expediente, ya que se debe debe presentar una nota y todas la información por Mesa de Entrada de la comuna desde donde se deriva al área de Arbolado y Paseos Públicos. Es esa área la que autoriza la erradicación, que depende de Ambiente y Recursos Naturales de la Provincia, ya sea por sequedad, por molestia o problemas en veredas de ejemplares con buen estado vegetativo, por ejemplo. La autorización depende de una evaluación de las condiciones del ejemplar previamente y luego se deriva la acción nuevamente al municipio.

“Salvo peligro inminente, no es potestad nuestra”, aseguran las comunas, que están habilitadas a proceder por su cuenta en esos casos.

A pesar de que el municipio inició su Plan de Poda Integral 2026 el pasado 13 de abril, las cuadrillas aún no habían llegado al sector del accidente. Según el cronograma radial que parte desde el microcentro, estiman alcanzar esa zona en los próximos 15 días.

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Mantener el arbolado público, un desafío complejo en Mendoza

Mantener el arbolado público, un desafío complejo en Mendoza

Desde la municipalidad detallaron que en lo que va del año han intervenido sobre 2.118 árboles. El Plan de poda incluyó hasta ahora 1.200 ejemplares (60 cuadras). Las erradicaciones han sido 118, mientras que otras intervenciones alcanzaron a 800 árboles.

Los vecinos habían alertado por árboles secos

“Si no se caía ayer, se caía con cualquier viento común”, aseguró uno de los vecinos de la zona donde se produjo el dramático hecho. Fue parte de lo que manifestaron al móvil de Radio Aconcagua que recorrió la zona de la intersección de calles Lisandro Moyano y Martino. Los residentes expresaron su indignación y aseguraron que el peligro es una advertencia constante que no recibe respuestas oficiales.

Betiana, vecina del sector, relató el laberinto burocrático que enfrentan para solicitar la erradicación de ejemplares secos: “Desde el año pasado estamos peleando por la situación de tres árboles; dos ya cayeron con el Zonda. Queda uno en pie y está seco. Tuvimos que ir a la municipalidad, abrir un expediente, no tener deudas con el municipio, pagar por el pedido y esperar 90 días hasta que el Ministerio de Ambiente fuera a verlo. Eso fue hace cinco meses, en diciembre, y ayer pasó esta desgracia”.

La mujer señaló que el riesgo es latente debido al alto tránsito de gente, con muchos niños, y vehículos. Aunque aclaró que el árbol que causó la muerte del motociclista estaba a unos metros de los que ella denunció, enfatizó que los forestales frente a su casa están en mal estado hace doce años, incluso con evidencia de estar "ahuecados y podridos" por la acción de las hormigas, lo cual también han denunciado.

Por su parte, otro habitante de la zona manifestó su temor al transitar por arterias de gran circulación, como la calle Olascoaga, debido a la antigüedad de los forestales: “Son árboles muy grandes y muy viejos, me da miedo pasar cuando hay Zonda porque últimamente siempre ha habido muertes de chicos en moto. La municipalidad tendría que hacer más revisiones de árboles secos y cortarlos”.

El vecino destacó un dato alarmante sobre la inestabilidad del ejemplar caído: mencionó que el siniestro ocurrió cerca de las 18 cuando el pico del viento había sido alrededor de las 16.30. “Si no se hubiese caído ayer, se hubiese caído con cualquier vientito común”, concluyó, cuestionando la falta de acción municipal

Mendoza tiene una nueva Ley de Arbolado pero aún no llega a la calle

El pasado 13 de abril se promulgó la reforma de la Ley de Arbolado Público (N° 7.874), que busca agilizar la gestión al otorgar a los municipios la autoridad exclusiva sobre los árboles de su jurisdicción.

Sin embargo, a tres semanas de su publicación, los cambios no se perciben en la práctica. La normativa se encuentra en etapa de instrumentación y reglamentación, un proceso que suele extenderse hasta 180 días. Mientras, el proceso está en instancia de reuniones de coordinación entre el gobierno provincial y las comunas.

En tanto, desde la Subsecretaría de Ambiente han aclarado que, ante riesgo inminente, los municipios siempre han tenido la potestad de actuar.

Puntos clave de la reforma:

  • Autonomía municipal: Las comunas ya no dependerán del aval provincial para cada extracción.
  • Planes de Manejo: Obligatoriedad de presentar un plan integral cada cuatro años e informes anuales de cumplimiento.
  • Biodiversidad: Fomento del policultivo y selección de especies adecuadas según la zona para evitar plagas y mejorar la estabilidad.

Un diagnóstico alarmante: poda agresiva y falta de riego

La vulnerabilidad de los forestales mendocinos no es nueva. Un censo de 2022 en el Gran Mendoza ya advertía la presencia de 20.567 árboles muertos sobre un total de 582.603. Desde entonces, no ha habido actualizaciones oficiales.

Expertos y referentes ambientales coinciden en que el entorno urbano es cada vez más hostil y no hay un cuidado adecuado. La vulnerabilidad del arbolado público mendocino se asocia a diversos factores: los análisis apuntan fundamentalmente a una poda agresiva, mal riego, entornos hostiles y falta de personal para la gestión.

En diálogo con Los Andes, Teresita Capezzone, referente de la Asamblea por el Árbol, dijo que el problema tiene múltiples dimensiones. “Hay podas muy intensas, están los árboles bastante desestabilizados y deformados”, explica. “El entorno urbano también es hostil: tienen que convivir con el cableado, los servicios subterráneos, el hormigón, los estacionamientos y el negocio inmobiliario”.

Capezzone también apuntó contra la falta de personal y recursos para el riego del arbolado y alertó sobre la ausencia de acciones básicas, como la erradicación de árboles muertos

En tanto, Sergio Carrieri, presidente del Consejo del Arbolado Público, explicó que el árbol urbano es un cultivo particular, muchas veces ubicado en lugares inadecuados, lo que afecta su estabilidad.

“Está en situación comprometida, rodeado de cemento, con acequias que no siempre están bien construidas. No necesariamente las raíces tienen el formato esperable o natural”.

Justamente, las acequias de cemento suelen a menudo ser señaladas como parte central del problema, ya que no permiten que el agua filtre hasta los árboles.

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