Los meteorólogos comenzaron a mirar con atención el Pacífico ecuatorial. La posibilidad de un El Niño durante 2026 creció en los últimos informes, y algunos especialistas ya hablan de un escenario que podría volverse fuerte. Para Argentina, eso no significa un impacto uniforme, pero sí un clima más sensible a extremos.
El punto clave es no confundir probabilidad con certeza. El Niño aparece como escenario cada vez más probable, aunque todavía no está confirmado que vaya a transformarse en un “súper El Niño”.
Qué dicen los informes oficiales
El Climate Prediction Center de NOAA informó que El Niño es probable entre mayo y julio de 2026, con una chance del 82%, y que podría continuar durante el invierno 2026-2027 del hemisferio norte.
El mismo reporte aclara que persiste una incertidumbre importante sobre la intensidad máxima del evento. Ninguna categoría de fuerza supera, por ahora, una probabilidad dominante.
Los meteorólogos están empezando a hablar de un posible Súper El Niño en los próximos meses apunta a fenómenos muy raros que afectarían a Argentina (2)
En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional indicó en su boletín de mayo que las condiciones del ENOS eran todavía neutrales, aunque con señales de calentamiento en sectores del Pacífico ecuatorial.
Por qué preocupa si se vuelve fuerte
El Niño suele alterar los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo. Cuando se combina con océanos muy cálidos y calentamiento global de fondo, puede amplificar extremos.
En Sudamérica, sus efectos varían según la zona y la época del año. En Argentina, históricamente puede favorecer lluvias superiores a lo normal en sectores del Litoral, el este del país y parte de la región pampeana.
Los meteorólogos están empezando a hablar de un posible Súper El Niño en los próximos meses apunta a fenómenos muy raros que afectarían a Argentina (1)
El Niño y La Niña representan fases opuestas de un ciclo climático del Pacífico.
Eso no implica que todo el país tenga el mismo escenario. Puede haber provincias con más lluvias, otras con calor persistente y regiones donde el impacto sea más indirecto o cambie según el mes.
Qué puede pasar en Argentina si el fenómeno avanza
Los mapas climáticos podrían empezar a mostrar mayor riesgo de lluvias intensas, tormentas frecuentes, humedad elevada y temperaturas altas, especialmente si el evento se consolida hacia la segunda mitad de 2026.
Para sectores productivos, el seguimiento será clave. Agricultura, energía, infraestructura urbana y gestión de emergencias suelen mirar el ENOS porque puede modificar disponibilidad de agua, riesgo de anegamientos y olas de calor.