En estos días ha surgido una nueva polémica en el barrio de Nordelta en el partido bonaerense de Tigre, tras la denuncia de asociaciones protectoras de animales sobre un operativo policial para relocalizar carpinchos. Según los activistas, esta medida viola un amparo judicial vigente que protege a esta especie.
A pesar de que existía un acuerdo previo para que el retiro de los ejemplares se realizara en presencia de veedores que garantizaran su bienestar y conocieran su destino, la Agencia Noticias Argentinas informó que este martes se procedió a un operativo sin supervisión.
Los protectores denunciaron y registraron en video la extracción de seis especies: tres machos y tres hembras que habrían sido sedados con dardos antes de ser enjaulados. La situación ha generado gran indignación de los vecinos y organizaciones ambientales.
Indignación por el retiro de los carpinchos
En declaraciones televisivas, Federico, parte de una de las asociaciones en defensa de los ejemplares, indicó: “Se había iniciado una demanda, pero se los llevaron a la fuerza, sin avisar nada, por medio de la justicia, hoy entre las 10 y las 11 de la mañana”.
“No dieron ningún comunicado y eso implica una caza ilegal. Desde Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires no hubo ningún aviso. Desde la fundación, cuatro veedores debían estar presentes, pero no dieron aviso”, añadió el ambientalista.
Además reveló que el conflicto inició con una demanda judicial que iniciaron doce vecinos por supuestas molestias de los carpinchos "pidieron que se los lleve Flora y Fauna de la provincia”.
Uno de los puntos que resalta Federico es que el lugar pertenece a la especie, por lo tanto no están invadiendo la zona: “Se los llevaron de forma ilegal porque no avisaron a los testigos del operativo o el lugar donde se los trasladaba. La fauna y flora de este lugar lleva más de 80 años, el humedal es de ellos, de los animales. Las personas son quienes vinieron a ocupar este territorio y se tienen que acomodar a los animales”.
“Se le pidió a Nordelta que se hagan más corredores biológicos y una reserva natural para ellos. Además que se detengan en parte los desarrollos, se pongan lomas de burro y reductores de velocidad”, continuó Federico.
“El que viene a comprar un lote acá, sabe que hay carpinchos desde hace años. Los negocios inmobiliarios millonarios no tienen en cuenta eso. Soy vecino de Pacheco, hice entrevistas a vecinos de Nordelta y a la mayoría no les molesta los animales porque cuando adquirieron el hogar, sabían de la existencia de los ejemplares”, añadió.
“El principal culpable es el municipio de Tigre que hace desastre con la naturaleza del partido porque es única en el mundo”, cerró el vecino.