Junio es el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, una iniciativa que busca generar conciencia sobre la salud reproductiva y promover el acceso a información que permita tomar decisiones informadas sobre el futuro reproductivo.
Plantean una crisis asociada al desconocimiento, la búsqueda tardía de la maternidad y la falta de información por parte de los ginecólogos.
Junio es el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, una iniciativa que busca generar conciencia sobre la salud reproductiva y promover el acceso a información que permita tomar decisiones informadas sobre el futuro reproductivo.
En este contexto, especialistas en medicina reproductiva plantean la necesidad de visibilizar una realidad que observan cada vez con mayor frecuencia: muchas mujeres recién comienzan a informarse sobre fertilidad cuando ya están buscando un embarazo.
La postergación de la maternidad es una tendencia creciente. Razones profesionales, económicas, personales o simplemente la decisión de esperar el momento adecuado hacen que cada vez más mujeres planifiquen la maternidad en etapas más avanzadas de la vida. Sin embargo, la fertilidad femenina continúa teniendo una estrecha relación con la edad.
Uno de los conceptos sobre los que hay mucho desconocimiento, según los especialistas, y que plantea más desafíos es el de reserva ovárica. Se trata de la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios y constituye uno de los principales indicadores del potencial reproductivo femenino. El desafío es que, a diferencia de otras condiciones de salud, la disminución de la reserva ovárica generalmente no presenta síntomas. A esto se suma otro: cada vez se posterga más la maternidad y se llega a mayor edad. Los expertos apuntan que la edad promedio de consulta por desafíos para la concepción pasó de los 39 a los 35 años en los últimos años.
“Muchas mujeres conocen qué es la reserva ovárica recién cuando comienzan a buscar un embarazo. Nuestro desafío es que esa conversación ocurra antes, para que puedan tomar decisiones reproductivas con mayor información y previsibilidad", explica el doctor Fabián Lorenzo, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, Samer.
El doctor Antonio Martínez, especialista en medicina reproductiva, explicó que la infertilidad es producida por múltiples causas. “La edad, además de su efecto específico disminuyendo la fertilidad, hace que aparezcan más factores asociados, como la endometriosis, las inflamaciones y obstrucciones de las trompas, la presencia de miomas en el útero, entre las más frecuentes”, enumeró. Y en cuanto a la edad detalló que el 50% de las pacientes que llegan a la primera consulta por infertilidad supera los 35 años.
“Otro dato relevante asociado a este problema de la edad es que alrededor de un 50% de los tratamientos de reproducción asistida se realizan con óvulos de donantes”.
Martínez explicó que los óvulos se forman durante la vida intrauterina, en el desarrollo embrionario, que es cuando se forma la cantidad de óvulos que la mujer va a tener para utilizar toda su vida. Es que son células que no se multiplican. “Estos óvulos se van consumiendo, según un proceso que se llama muerte celular programada, es decir, se van a ir consumiendo esos óvulos independientemente de que la mujer use anticonceptivos, o lo que fuera, o estuviera embarazada, ese porcentaje de gasto de óvulos se mantiene en forma constante”, refirió el profesional. Esto hasta que se gasten todos que es cuando llegó la menopausia.
Dijo que la edad media de la mujer para el inicio de la menopausia es entre los 45 o 50 años. Antes de los 40 años se considera una menopausia precoz.
Hoy muchas mujeres se sienten jóvenes, activas y saludables a los 35 o 40 años. Sin embargo, los ovarios tienen su propio reloj biológico y no siempre evolucionan al mismo ritmo que el resto del cuerpo. Por eso, una menstruación regular o un buen estado general de salud no necesariamente reflejan el potencial reproductivo. A esto se suma que tener una reserva ovárica normal no garantiza la fertilidad futura.
“Para que el embarazo tenga lugar de manera natural, no solo es necesario una buena calidad y cantidad de espermatozoides, sino que también es un requisito indispensable que la mujer tenga una buena reserva ovárica”, explica Reproducción Asistida Org, una web médica acreditada por el Colegio de Médicos de Barcelona.
“A medida que la reserva ovárica disminuye -agrega- también lo hace la probabilidad de embarazo natural. Por tanto, son muchas las mujeres que, debido a su edad, han tenido que recurrir a la reproducción asistida por problemas relacionados con la reserva ovárica”.
Señala que la edad materna avanzada no afecta solo a la cantidad de óvulos, sino también a su calidad. Por ello, a partir de los 35-37 años, conseguir el embarazo se encuentra más difícil.
En este plano advierte que la baja reserva ovárica es uno de los problemas más frecuentes tanto para conseguir el embarazo de manera natural como mediante tratamientos de reproducción asistida.
Martínez se refirió al potencial fértil de los óvulos: “Se sabe que a mayor edad menor fertilidad de esos óvulos. La edad óptima de la mujer en cuanto a su fertilidad está alrededor de los 25 o 30 años. Después de los 30 años empieza a decaer tanto la fertilidad de sus óvulos como la cantidad. Son los dos factores que van a estar asociados a la fertilidad de la mujer”.
Dijo que después de los 32 empieza el descenso, se va acelerando en forma progresiva a los 35 ya empieza a ser más marcado después de los 38. A los 40 años las probabilidades desde el punto de vista de fertilidad decaen en forma abrupta. “Una mujer ya a los 40 años tiene una chance de menos de uno en 10 % de embarazarse, mientras que antes, alrededor de los 30 años ese porcentaje es un más del 30%”, mencionó el médico.
La organización española hace hincapié en que la edad de la mujer es uno de los factores más influyentes en la reserva ovárica, pero también hay otros elementos que pueden tener incidencia como factor de riesgo. Asimismo señalan que existe variabilidad entre mujeres con respecto a la velocidad a la que la reserva ovárica se va agotando. Por ello, la menopausia ocurre a una edad diferente en cada mujer.
Desde Samer destacan que actualmente existen estudios que permiten estimar la reserva ovárica y conocer mejor la situación reproductiva de cada mujer, como la determinación de la hormona antimülleriana (AMH) y la ecografía para el recuento de folículos antrales. Sin embargo, la reserva ovárica es solo una parte de la historia.
“La mayoría de las mujeres no presenta síntomas. Por eso hablamos de prevención y de la importancia de evaluar la fertilidad antes de que aparezcan dificultades para lograr un embarazo”, señala el doctor Agustín Pasqualini, presidente de la entidad.
Según explica el especialista, la fertilidad comienza a disminuir gradualmente después de los 30 años y el descenso suele acelerarse a partir de los 35. También aclaran que dos mujeres de la misma edad pueden tener realidades reproductivas completamente distintas.
"Muchas pacientes creen que una reserva ovárica normal garantiza su fertilidad futura, pero la reserva ovárica nos informa principalmente sobre la cantidad de óvulos disponibles. La calidad ovocitaria sigue estando estrechamente relacionada con la edad y continúa siendo uno de los factores más importantes para lograr un embarazo", explica la doctora Leticia Solari, secretaria de Samer.
Los especialistas observan que cada vez más mujeres buscan conocer su situación reproductiva antes de intentar un embarazo y que la preservación de fertilidad aparece como una alternativa para quienes desean postergar la maternidad. Pero aclaran que no es lo mismo preservar óvulos a los 30 que a los 38 años.
En este sentido, Martínez se refirió a una crisis de la sociedad argentina en medicina reproductiva. “Las pacientes van a su ginecólogo, que le hacen los controles de rutina y muchos no están muy informados de estos temas, lamentablemente, entonces les dicen que son jóvenes que no se preocupen”, dijo.
Por ello dilatan su conocimiento sobre su reserva, que según explicó un estudio muy simple. “Es nada más que la extracción de sangre para medir una hormona que se llama anti-mülleriana y que además ese estudio está cubierto por las obras sociales y las prepagas”, apuntó. Por el contrario, la preservación de óvulos, no lo está.
Además, Samer propone “conocer para decidir” y es en ese marco que proponen un espacio digital: Poder Fertilidad, una iniciativa orientada a brindar información confiable sobre fertilidad, reserva ovárica, preservación de fertilidad y planificación reproductiva.
Busca acercar herramientas para que más mujeres puedan conocer cómo evoluciona su fertilidad y acceder a información basada en evidencia antes de iniciar la búsqueda de un embarazo.