25 de julio de 2026 - 10:45

El mareo al despertar que muchos confunden con presión baja y en realidad puede tener otro origen

Si el entorno gira al cambiar de postura en el colchón, el origen no es la presión arterial sino un trastorno del oído interno conocido como vértigo posicional.

El despertar suele verse interrumpido por una sensación de inestabilidad que muchos atribuyen de forma genérica al agotamiento físico o a la presión. Sin embargo, el origen de este malestar varía según el momento exacto en que se manifiesta en el cuerpo. Identificar si el problema surge al girar en el colchón o al ponerse de pie determina la causa médica subyacente.

Las causas más frecuentes de los mareos matutinos se dividen entre los descensos de presión arterial y las complicaciones que involucran el raquis cervical. Aunque los síntomas iniciales pueden parecer similares, la respuesta del organismo ante el movimiento físico permite distinguir una condición de la otra de manera inmediata.

El impacto de la presión arterial y el flujo sanguíneo cerebral

Cuando el origen reside en la presión baja, el malestar aparece principalmente al abandonar el lecho de manera repentina. El individuo experimenta una sensación de cabeza ligera, debilidad general y vista nublada. En casos de mayor importancia, surge la percepción inminente de un desmayo debido a que el cerebro recibe temporalmente menos cantidad de sangre hasta que la presión logra estabilizarse tras el cambio de altura.

Este fenómeno circulatorio ocurre mientras el sistema cardiovascular se ajusta a la verticalidad. Por el contrario, cuando está involucrada la zona cervical, es más común percibir inestabilidad, pesadez en la cabeza y una rigidez marcada en el cuello. El dolor en estos casos no es aislado, sino que tiende a irradiarse hacia los hombros y la nuca, dificultando la movilidad normal al iniciar el día.

Qué hacer cuándo se trata de un problema en la zona cervical

El fastidio vinculado a la cervical suele incrementarse con movimientos específicos del cráneo. A diferencia de la presión arterial, aquí la molestia está ligada a la estructura muscular y ósea. Sin embargo, existe una tercera variante: si la sensación es que todo el ambiente da vueltas, especialmente al cambiar de posición dentro de la cama, se trata de un trastorno del oído interno llamado vértigo paroxístico posicional benigno.

Para reducir el riesgo de estos episodios matutinos, resulta útil realizar la transición hacia la posición de pie de forma graduada. Mantenerse bien hidratado y cuidar la postura durante el descanso nocturno ayuda a mitigar las crisis. El cuadro requiere atención médica inmediata si los episodios se vuelven frecuentes o si aparecen señales neurológicas como dificultad para hablar, debilidad en un brazo o desmayos recurrentes.

LAS MAS LEIDAS