Tras la firma del convenio con el Gobierno provincial, las autoridades de la Municipalidad de Guaymallén demolieron este viernes una vivienda que, hace un tiempo, fue usurpada, por lo que tenía preocupados a los vecinos ante situaciones delictivas.
La casa ubicada en Rodeo de la Cruz era usada por delincuentes y preocupaba a los vecinos. En Villa del Parque, el inmueble volvió a su dueño. Fue en el marco del protocolo entre Provincia y municipios.
Tras la firma del convenio con el Gobierno provincial, las autoridades de la Municipalidad de Guaymallén demolieron este viernes una vivienda que, hace un tiempo, fue usurpada, por lo que tenía preocupados a los vecinos ante situaciones delictivas.
La casa estaba ubicada en calle Tacuarí, frente al asentamiento BAP, escenario de múltiples reclamos de los vecinos de Rodeo de la Cruz.
La acción marcó el inicio de la aplicación del “Programa de Intervención Administrativa sobre Inmuebles con fines de Seguridad Pública y Ciudadana” en Guaymallén, tras su oficialización, a fines de enero de 2026 en el Boletín Oficial.
“Esta es la intervención número once que llevamos adelante en el marco de este plan contra aguantaderos y contra inmuebles usurpados que, además, concentran el delito. Son lugares que muchas veces se utilizan para ocultar bienes robados o para la venta de droga”, explicó la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, quien supervisó la medida.
Y agregó que “el inmueble había sido usurpado, pero también era utilizado para dejar elementos sustraídos y se había detectado la presencia de droga. Esto generaba una situación de inseguridad que afectaba directamente a los vecinos y al entorno”.
La funcionaria destacó además que “se trata de la primera demolición que realizamos en el marco del nuevo protocolo” y remarcó que en Guaymallén “ya habíamos realizado otras acciones sobre inmuebles utilizados como aguantaderos, pero esta es la primera que se concreta tras la formalización del procedimiento y la firma del convenio”.
Rus explicó que las intervenciones se sustentan en un proceso previo de análisis: “Lo que hacemos es avanzar sobre la base de la situación de inseguridad que genera el inmueble, independientemente de que exista o no una condena. Para eso se elaboran informes policiales, se toman denuncias de vecinos y se realizan tareas de investigación que nos permiten constatar el riesgo”.
“Una vez verificada esa situación, se notifica a los titulares registrales y se actúa garantizando el derecho de propiedad, mientras se interviene para evitar que el lugar siga siendo utilizado con fines delictivos”, indicó.
Del operativo participaron el subdirector de Servicios Comunitarios del municipio, Gonzalo Agüero, y el director del programa provincial, Carlos Magnani.
Por su parte, el intendente guaymallino Marcos Calvente sostuvo: “El municipio ya realizó cuatro intervenciones de manera conjunta con el Ministerio, y esta es la segunda demolición completa que llevamos adelante”.
En ese sentido, remarcó las dificultades previas para concretar este tipo de acciones: “En intervenciones anteriores, llegar a una demolición implicaba atravesar instancias administrativas y judiciales que no siempre acompañaban los tiempos de la realidad. Podía tratarse de una vivienda usurpada en reiteradas ocasiones, con presencia de elementos robados o droga, pero sin contar aún con los actos administrativos necesarios para intervenir”.
Con la implementación del nuevo esquema, el jefe comunal destacó que “el proceso se vuelve mucho más dinámico y permite dar respuestas en tiempos acordes a las investigaciones policiales. Esperamos, a partir de esto, poder avanzar con más intervenciones de este tipo”.
Calvente también precisó que “los costos de estos operativos, que tienen que ver con la seguridad y la sanidad, son asumidos por el municipio” y adelantó que tras la demolición “el trabajo continúa con el retiro de los escombros y el cierre del predio, para garantizar condiciones adecuadas de seguridad urbana”.
En paralelo, la Municipalidad de Godoy Cruz también avanzó con una intervención en una vivienda usurpada, ubicada en calle Gorriti, en la zona de Villa del Parque.
En este procedimiento, realizado el jueves, se procedió a cerrar el ingreso con ladrillos para poder garantizar la seguridad en el lugar.
La vivienda fue recuperada por sus propietarios. Así, tras el desalojo y la intervención municipal, los titulares legítimos se encuentran en condiciones de tomar posesión del inmueble. De esta forma, podrán ponerlo en condiciones para que vuelva a ser habitado, eliminando así el foco de inseguridad de forma definitiva.