Una compleja situación envuelve un club de El Carrizal, en Rivadavia, en el que uno de los socios, que presenta una discapacidad, denuncia discriminación por parte de los directivos.
El damnificado sostiene que hubo un cambio en las condiciones sin aviso previo mientras que el club se resguarda en cuestiones de seguridad.
Una compleja situación envuelve un club de El Carrizal, en Rivadavia, en el que uno de los socios, que presenta una discapacidad, denuncia discriminación por parte de los directivos.
Matías Galarzi, de 41 años, presenta una discapacidad motriz y desde hace 5 años pertenece a la entidad, en la que practica una actividad náutica con su lancha. Pero recientemente hubo un cambio en las directivas que modificaron su acceso, lo que califica como dscriminación y atribuye a una represalia por parte de los directivos.
Matías tiene miopatía de Bethlem, un trastorno genético poco común que afecta la función muscular y por lo cual -explicó a Los Andes- tiene una reducción de la fuerza y problemas en la marcha.
Es socio del Yacht Club Mendoza desde 2021, cuando fue aceptado, según dijo, con conocimiento de su condición y por lo cual paga cada mes la cuota como el resto de los socios. Para acceder a la lancha, requiere ayuda: por eso, trabajadores del lugar deben levantarlo para acceder a la embarcación, lo cual hasta ahora se hizo sin problemas.
Pero recientemente, los empleados del lugar le informaron que debían dejar de ayudarlo ya que la comisión directiva les había dado la orden de que dejaran de hacerlo, porque si lo hacían los suspenderían. Dijo además que esto no tiene constancia escrita sino que los empleados fueron informados a través de una llamada telefónica.
Pero relató que la accesibilidad en el club no es la adecuada ya que no hay rampas de acceso, salvo en los muelles, pero no para llegar a ellos.
Para Matías esto es lisa y llanamente discriminación y por eso, su abogado ya trabaja para tomar las medidas correspondientes. Pero Matías cree que este cambio tiene que ver con algo más. “Surgió a partir de consultas administrativas que hice la semana pasada, luego el presidente decidió suspender la ayuda”, apuntó.
Su consulta estuvo vinculada a cuestiones de la gestión del club, como falta de balances: “Desde 2018 la comisión directiva no presenta los balances y hay falta de transparencia en los pagos”, refirió.
Comentó que pidió un recibo de un pago efectuado y que le entregaron uno que está vencido hace dos años y sin la firma de nadie.
“Ayer me llegó el pedido de que necesitan de nuevo los datos de mi tarjeta, pero ya los tienen, entonces lo que están queriendo es que me atrase en la cuota para que yo me canse, es agotadora la situación y las medidas extorsivas que están teniendo”, sostuvo.
“Es discriminación -sentenció Matías- el club no esta preparado ediliciamente para recibirnos o no deberían haberme recibido pero no cambiar las condiciones de un momento para el otro y sin previo aviso ni reunión de comisión directiva”.
Destacó además que se ve afectado todo su grupo familiar, ya que asiste con su esposa y con su hija, quien presenta la misma condición ya que se trata de una enfermedad hereditaria.
“En mis 41 años de vida es la primera vez que me pasa algo así, he sufrido discrimianción pero nunca en un lugar en el que están lucrando conmigo”, concluyó.
Para el club, la situación tiene que ver con una cuestión de seguridad. “El señor Matías Galarzi es socio del club desde hace algunos años, ingresó sin ningún problema. Cuando él ingresó, no hizo alusión alguna a que tenía algún nivel de discapacidad, y en la comisión directiva, por lo tanto, no lo sabíamos. Yo personalmente no lo conocía hasta hace unos días”, contó a Los Andes Fernando Zalazar, presidente del club.
Y reconoció que él mismo dio la orden en cuestión cuando se enteró cómo subía a la lancha: “El personal del club lo alza y lo sube a la lancha estando en tierra, lo cual es una maniobra bastante peligrosa, porque implica subirlo a una altura del orden del metro y medio, con otra persona desde arriba de la lancha, el otro empleado del club lo levanta y lo sientan en el asiento. Cuando yo me entero de eso, doy la orden de que esa maniobra no la pueden continuar haciendo. No por un acto de discriminación, sino por una cuestión de seguridad”.
En ese marco es que subrayó: “Estamos actuando de esta forma, incluso por su seguridad”.
Y continuó: “Nuestro personal no es personal capacitado ni habilitado para maniobrar personas con discapacidad, son operarios, están preparados para manejar un tractor, una lancha, pero no una persona con discapacidad; si este señor se nos llega a caer y se llega a lastimar, manejado por personal que no está preparado ni habilitado, el club va a tener un problema, y consultada la compañía de seguros, nos confirma que en ese caso no cubrirían el siniestro”.
Dijo además que consultado el sindicato que nuclea a los trabajadores, UTEDYC, la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, le respondieron que el personal no tiene incumbencia alguna en ese tipo de tareas.
“Con lo cual, fíjese lo que pasa, si haciendo ese esfuerzo para levantar a este señor, porque lo tienen que alzar, tuvieran una lesión lumbar, ni siquiera va a estar cubierto nuestro personal por la ART. Yo, como presidente del club, soy responsable de velar por la seguridad, tanto de los socios, como del personal, como de los intereses del club. Por eso di la orden de no hacer más esta maniobra”, argumentó.
Asimismo manifestó: “Pero el señor Galarzi tiene la posibilidad de, cada vez que venga al club, traer hasta dos personas con él para que lo asistan, y para que esas personas que él traigan, bajo su responsabilidad, por supuesto, lo suban y lo bajen de la lancha”.
En cuanto a la cuestión administrativa, señaló que las cosas están “perfectamente claras” y que se le va a contestar debidamente.
“No hay ninguna cuestión administrativa rara y, en segundo lugar, no hay ningún tipo de represalia. La única verdad que hay es que yo me entero de esta situación y ordenó, por una cuestión de seguridad, por los motivos que ya les he explicado, que no se haga más esa maniobra”.