5 de diciembre de 2025 - 17:05

Payamédicos Mendoza busca voluntarios para crecer y seguir transformando vidas en los hospitales

Desde la Asociación invitan a sumarse como voluntarios para llevar encuentros y sonrisas a los hospitales. No se necesita experiencia, solo vocación y ganas de ayudar.

En el marco del Día Internacional del Voluntariado (que es cada 5 de diciembre), la Asociación Civil Payamédicos de Mendoza invita a nuevos voluntarios a unirse a la organización. La sede de nuestra provincia cuenta con 230 voluntarios activos. Cualquier persona puede sumarse, ya que no se requiere experiencia previa en el ámbito de la salud ni en teatro.

La agrupación busca generar un impacto a partir del encuentro: un gesto mínimo, una mirada a los ojos, un cuento improvisado, un silencio compartido, que habilita un respiro en medio del dolor. Eso es lo que proponen los payamédicos mendocinos cada día que entran a una habitación de hospital: un encuentro real entre las personas. Su objetivo no es “sacar sonrisas” ni disfrazar la enfermedad, sino habilitar un espacio de presencia, juego y subjetividad que devuelve, aunque sea por unos minutos, el aquí y ahora.

Payamédicos Mendoza - Agencia Pampa (4)
La tarea de los Payamédicos busca aliviar la angustia y el dolor: la risa libera endorfinas y oxitocina, mejora el ánimo y hace más tolerables los procedimientos médicos.

La tarea de los Payamédicos busca aliviar la angustia y el dolor: la risa libera endorfinas y oxitocina, mejora el ánimo y hace más tolerables los procedimientos médicos.

Su filosofía es simple y profunda: los pacientes dejan de ser pacientes pasivos para convertirse en producientes, protagonistas de una experiencia compartida donde se genera algo nuevo, una historia, una aventura, un juego, una chispa de potencia. Ese encuentro, dicen quienes lo practican, transforma a todos: “No es que damos algo. Buscamos juntos lo que cada uno tiene para producir potencia. El produciente sale fortalecido y nosotros también”, resume Gerardo Quiroga de la Asociación Civil Payamédicos de Mendoza.

Los voluntarios se enfrentan a distintas situaciones y realidades. Por ejemplo, el caso de una niña que pasó 2 años internada, invadida por tratamientos y temores. A pesar de que al principio se resistía, con el tiempo, fue encontrando en los payamédicos a sus aliados, un refugio emocional donde podía sostener su ánimo. Hoy, ya adolescente y en su casa, todavía mantiene contacto con ellos.

Cómo es el trabajo de los payamédicos en los hospitales

Cada jornada empieza cuando los payamédicos llegan al hospital sin el traje a la vista y se reúnen con el personal de enfermería para conocer la situación de cada habitación que visitarán. Nada se improvisa, sino que se recaba información clínica y social relevante, se organiza un “agenciamiento” (la manera ética de entrar en vínculo) y se cuidan todos los detalles para no generar resonancias con la enfermedad, o una situación disruptiva o que traumatice a la persona.

El vestuario sigue criterios de cromoterapia: colores claros, luminosos, sin asimetrías, limpio y pensado para transmitir armonía. Además, una vez al mes el grupo revisa los casos difíciles y usa técnicas de psicodrama para procesar lo vivido y cuidar emocionalmente a los voluntarios.

Se buscan voluntarios

Hoy en Mendoza hay unos 230 payamédicos, y cada fin de semana interactúan con cerca de 2.000 personas, entre pacientes, familiares, médicos, personal de maestranza. Se genera así un efecto positivo en cadena impulsado por la interacción con intención. El impacto del bienestar se multiplica en cada pasillo.

El crecimiento de Payamédicos en Mendoza abrió posibilidades: más hospitales, más áreas, más salas donde la salud emocional es tan necesaria como un medicamento. Con más voluntarios, podrían duplicar su presencia y llegar de manera sostenida a residencias de adultos mayores y centros de día.

La organización no cuenta con financiamiento público ni privado. Agradecen el apoyo logístico de municipios y provincia que les facilitan espacios para capacitación y siempre necesitan materiales, equipamiento básico (ventiladores, sillas, mesas, proyectores), vestuario y material publicitario.

Cualquier persona mayor de 17 años puede unirse

Se buscan más personas que deseen unirse y con respecto a los requisitos, cualquier persona puede serlo. No hace falta ser médico, ni trabajar en salud, ni tener experiencia teatral. Solo ser mayor de 17 años y tener vocación de encuentro y cuidado.

Payamédicos Mendoza - Agencia Pampa (3)

La formación artística dura 3 meses. A su vez, hay una formación teórica durante 1 mes, de modo virtual y a cargo de José Pellucchi, el fundador de la ONG, en la que se aprende psicología, filosofía, bioseguridad, procedimientos hospitalarios, ética y decir ético. Luego se hace una residencia hospitalaria de 3 meses, acompañados con payamédicos de mayor experiencia. “Los payamédicos estamos formados para no ver la falta sino la potencia de las personas: cuando entramos a una habitación, trabajamos con lo que esa persona puede hacer. Además, la técnica del payaso es muy buena porque convierte los errores y los problemas en una oportunidad para superarse”, explica Gerardo Quiroga.

También existen los payamediquitos, una propuesta para inculcar la solidaridad en niños y niñas de 5 a 10 años, que realizan acciones solidarias y acompañan actividades sin entrar a los hospitales.

Además, hay integrantes del grupo que prefieren no ingresar a ámbitos hospitalarios pero que se suman en tareas de logística, organización de eventos y apoyo comunitario.

En este Día Internacional del Voluntariado, la invitación de parte de la Asociación está abierta. Ser payamédico es, ante todo, descubrir que cuando dos personas se encuentran desde su parte más luminosa, ambos salen potenciados. Y eso, en un hospital o fuera de él, siempre es un acto de cuidado y salud colectiva cometan desde Payamédicos Mendoza.

Quienes quieran colaborar —con tiempo, recursos o donaciones— pueden comunicarse a través de sus redes sociales @payamedicosenmendoza.

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