La secuencia parece sacada de un documental de esos que abundan en el streaming o en los canales temáticos. Y fueron registradas durante las últimas semanas en Mendoza, en plena Cordillera de los Andes y en medio del temporal de nieve más intenso de los últimos años.
Un cóndor que desciende de las alturas y camina con absoluta tranquilidad entre las pocas personas que permanecen en Puente del Inca y guanacos desplazándose por zonas donde habitualmente circulan las personas son algunas de las postales que ha dejado en Alta Montaña el invierno mendocino que quedó en la historia.
Cóndor y guanacos entre la gente en el temporal: impactantes fotos y videos de la histórica nevada en Mendoza
Gentileza Bruno Brachetta
Después de más de 20 días de nevadas en la Alta Montaña, con acumulaciones que en algunos sectores ya superan los 3 y hasta 4 metros de nieve, la fauna silvestre también comenzó a modificar sus hábitos.
El cóndor pasa
Los cautivantes registros en video fueron captados por Bruno Brachetta, vecino de Puente del Inca y prestador de servicios turísticos en la zona. En uno de ellos se observa a un cóndor desplazándose con total calma entre los habitantes del lugar, rodeado por montañas de nieve que transformaron el paisaje en una inmensa superficie blanca.
Lejos de tratarse de una escena habitual, la presencia de estas aves tan cerca de las personas responde a las condiciones extremas que atraviesa la cordillera. Como ocurre con otras especies, la enorme cantidad de nieve reduce los sitios donde pueden alimentarse o descansar, obligándolas a descender hacia sectores más accesibles.
Cóndor y guanacos entre la gente en el temporal: impactantes fotos y videos de la histórica nevada en Mendoza
Gentileza Bruno Brachetta
Lo mismo ocurre con una tropilla de guanacos, que en distintos puntos de la Alta Montaña comenzaron a verse cerca de caminos y áreas habitadas. Para quienes viven o trabajan en la zona, son imágenes poco frecuentes incluso para un invierno cordillerano.
Testigos privilegiados
Estas escenas despiertan admiración, y también la tentación de acercarse para fotografiar a los animales, alimentarlos o intentar interactuar con ellos. Sin embargo, en reiteradas oportunidades, desde el departamento de Fauna Silvestre de Mendoza han recordado que justamente en estos momentos es cuando más necesitan permanecer tranquilos.
Cóndor y guanacos entre la gente en el temporal: impactantes fotos y videos de la histórica nevada en Mendoza
Gentileza Bruno Brachetta
La nieve limita la disponibilidad de alimento y obliga a muchas especies a gastar más energía para desplazarse. Cualquier situación de estrés adicional puede afectar sus posibilidades de supervivencia.
Es por ello que la principal recomendación sostiene que hay que observarlos a distancia (no tiene nada de malo fotografiarlos o filmarlos, sin molestar), evitar perseguirlos y, sobre todo, no ofrecerles comida.
Cóndor y guanacos entre la gente en el temporal: impactantes fotos y videos de la histórica nevada en Mendoza
Gentileza Bruno Brachetta
Aunque pueda parecer un gesto de ayuda, alimentar a la fauna silvestre modifica su comportamiento natural y puede generarles problemas de salud o hacer que pierdan el temor a las personas.
Un zorro simpático siguió a una familia en Villavicencio
Si de fauna silvestre en contacto con las personas hay que hablar, imposible no hablar de la Reserva Natural Villavicencio. Aquí es una constante la interacción de estas especies con los visitantes, independientemente de cualquier temporal.
Gentileza: Ariel Lizarraga
De hecho, durante el fin de semana pasado, una familia que recorría la Reserva Natural Villavicencio también se encontró con un zorro que merodeaba por la zona. El animal permaneció algunos minutos cerca de los visitantes antes de perderse en la inmensidad del paisaje, en otra escena que quedó filmada.
Gentileza: Ariel Lizarraga
Al igual que sucede con los cóndores y los guanacos, los especialistas recuerdan que el mejor comportamiento es disfrutar del encuentro sin intervenir. La observación responsable permite que estos animales continúen desarrollando sus conductas naturales y evita riesgos innecesarios.