El ritmo y las condiciones de la vida urbana no solo impactan en la salud de las personas; nuestras mascotas también acusan el recibo de vivir en la ciudad.
Especialistas notan un aumento de consultas por problemas en la piel de perros de ciudad. El ozono se usa para tratar bacterias, virus y hongos.
El ritmo y las condiciones de la vida urbana no solo impactan en la salud de las personas; nuestras mascotas también acusan el recibo de vivir en la ciudad.
En el último tiempo, especialistas del sector notan un marcado aumento de consultas por problemas en la piel de perros citadinos.
Ante este escenario, la medicina veterinaria viene sumando herramientas innovadoras y una tendencia que pisa fuerte es la ozonoterapia, un tratamiento que "cambió de raza" -trasladándose de la medicina humana a la animal -para abordar diversas patologías.Es que como en el resto de la medicina, la veterinaria ha experimentado una revolución silenciosa los últimos años, impulsada por la búsqueda de tratamientos más eficaces y menos invasivos. La ozonoterapia es una técnica que utiliza el ozono medicinal para abordar diversas patologías, con un enfoque particular en las afecciones dermatológicas que afectan cada vez más a los perros urbanos.
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y la primera barrera de defensa de los animales. Sin embargo, en el entorno urbano actual, los perros están expuestos a una multitud de factores estresantes cotidianos: desde la contaminación ambiental hasta los alérgenos del entorno. Esta exposición sostenida ha provocado un aumento exponencial en la incidencia de patologías dermatológicas en las clínicas.
Un informe de la empresa Lavakan Argentina, señala que las clínicas veterinarias reportan un incremento en consultas por problemas de piel en perros de ciudad. Tres de las patologías más frecuentes son la dermatitis atópica, que se estima que afecta entre el 10% y el 15% de la población canina global; la seborrea y las infecciones por hongos, condiciones donde la ozonoterapia ha demostrado resultados prometedores.
En este contexto, la ozonoterapia se ha posicionado como una herramienta invaluable para tratar estas afecciones, destacándose por sus múltiples beneficios dermatológicos en el paciente canino.
Este gas, conocido popularmente por su papel en la protección atmosférica, se ha revelado como un potente aliado clínico, ofreciendo una alternativa natural a los tratamientos químicos tradicionales.
El ozono, es uno de los agentes oxidantes más potentes conocidos por la ciencia. Esta extrema reactividad le permite descomponer y oxidar casi cualquier estructura biológica con la que entra en contacto, lo que fundamenta su eficacia como desinfectante y antimicrobiano.
Hay un creciente respaldo a la ozonoterapia en el ámbito veterinario. Instituciones académicas de prestigio, como el Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Complutense de Madrid, ya incluyen la ozonoterapia entre sus servicios, destacando su uso como terapia coadyuvante en dermatología para el tratamiento de úlceras, dermatitis atópica y otitis. La principal ventaja de la ozonoterapia radica en su perfil de seguridad. Al utilizar una mezcla controlada de oxígeno y ozono medicinal generada por equipos certificados, los efectos secundarios son mínimos en comparación con los tratamientos farmacológicos prolongados, como los corticosteroides o los antibióticos sistémicos.
“La ozonoterapia representa un cambio de paradigma en la dermatología veterinaria porque nos permite abordar patologías de piel de forma menos invasiva, más natural y con excelentes resultados clínicos”, comenta Alba Gómez Rojas, veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid.
La especialista agrega un factor clave respecto a la demanda actual de los propietarios de animales: “No solo ayuda a eliminar bacterias, hongos y virus, sino que también acelera la regeneración de los tejidos, reduce la inflamación y mejora notablemente la calidad de vida de los pacientes. Hoy vemos que cada vez más se buscan alternativas que prioricen el bienestar integral de sus mascotas, y la ozonoterapia responde justamente a esa necesidad”.
El uso medicinal de este gas tiene un sustento biológico directo sobre los patógenos que suelen colonizar el tejido cutáneo de los animales:
Efecto bactericida: El ozono actúa rompiendo las paredes celulares de las bacterias mediante oxidación, destruyendo de forma directa la integridad estructural de sus membranas.
Acción antifúngica: Resulta letal para hongos que frecuentemente complican los cuadros dermatológicos en mascotas, tales como la Malassezia pachydermatis y la Candida albicans.
Faceta antiviral: Su acción se basa en la inactivación de los virus a través de la oxidación de sus estructuras externas.
Son muchos sus beneficios dermatológicos:
La administración de ozono en dermatología veterinaria se realiza principalmente a través de baños terapéuticos (hidroterapia con ozono), que permiten una aplicación localizada y controlada, maximizando los beneficios terapéuticos.
La implementación práctica de la ozonoterapia ha avanzado significativamente con el desarrollo de cabinas de baño automatizadas especializadas. Estas integran la ozonoterapia de manera controlada, permitiendo que el ozono se mezcle con el agua durante el proceso de lavado.
Estas nuevas propuestas integran un enfoque multidisciplinario de especialistas que buscan garantizar que la tecnología responda a necesidades reales del bienestar animal.