6 de mayo de 2026 - 13:20

Oficial y confirmado: la nueva Ley de Bienestar Animal prohíbe transportar mascotas sin una condición básica

La normativa exige que los animales viajen con ventilación, climatización y condiciones adecuadas para evitar estrés, golpes de calor o sufrimiento.

También alcanza situaciones cotidianas, como llevar un perro en el auto durante un traslado corto, dejarlo dentro del vehículo estacionado o moverlo en un espacio que no cumple con sus necesidades básicas.

Qué práctica queda prohibida

El punto central aparece en los artículos 59 y 60 de la Ley 7/2023. Allí se prohíbe el traslado de animales de compañía cuando no se cumplen las condiciones generales de transporte.

Eso incluye un requisito concreto: el medio de transporte o contenedor, incluso si se trata de un vehículo particular, debe disponer de climatización y ventilación para mantener a los animales dentro de su rango de confort.

La ley española también exige espacio suficiente, protección frente a condiciones adversas, seguridad durante el viaje, agua, alimento y descansos en intervalos adecuados según la especie y tamaño del animal.

El error más común al viajar con mascotas

Una práctica habitual es subir al perro o gato al auto y pensar solo en que “entre” físicamente. Pero la norma mira algo más amplio: si puede respirar bien, moverse lo necesario, no sufrir calor extremo y viajar sin lesiones.

La Dirección General de Tráfico de España también advierte que los animales no deben viajar sueltos dentro del vehículo porque pueden distraer al conductor y convertirse en un riesgo durante una frenada o accidente.

6e6dba27-6244-459d-b81a-a9076c3c12ae

El problema no es solo legal. Un animal suelto, encerrado o expuesto a temperatura alta puede sufrir estrés, deshidratación, golpe de calor o lesiones. En viajes largos, el riesgo crece si no hay pausas ni hidratación.

Qué pasa si el vehículo queda estacionado

La ley contempla otra situación delicada: cuando los animales deben permanecer en vehículos estacionados. En ese caso, se deben adoptar medidas para que la aireación y temperatura sean adecuadas.

Esto vuelve especialmente riesgoso dejar una mascota en un auto cerrado, incluso durante pocos minutos. El interior de un vehículo puede calentarse rápido y convertirse en un espacio peligroso para perros o gatos.

La recomendación práctica es simple: si el animal no puede permanecer acompañado, ventilado y en condiciones seguras, no debe quedar dentro del auto como solución improvisada.

Otra prohibición que muchos desconocen

La normativa también prohíbe el envío de animales vivos por correo, mensajería o sistemas similares, salvo casos específicos de transporte profesional que garanticen cuidado durante el desplazamiento.

Este punto busca evitar traslados sin supervisión, sin control térmico o con riesgos para la integridad del animal. La mascota no puede ser tratada como un paquete común.

En actividades profesionales, además, se exige documentación y un plan de contingencia ante accidentes o imprevistos que puedan afectar la salud del animal durante el traslado.

Qué debe revisar una persona antes de viajar

Antes de trasladar una mascota conviene revisar tres condiciones básicas: retención segura, ventilación real y temperatura confortable. También hay que evitar que el animal interfiera con la conducción.

Los transportines, arneses de seguridad o rejillas separadoras pueden ayudar, pero deben elegirse según tamaño, especie y duración del viaje. No todos los sistemas sirven para todos los animales.

LAS MAS LEIDAS