Entre médanos, bosques altos y playas amplias, Mar Azul se posiciona como uno de los destinos más buscados de la costa bonaerense. A solo cuatro horas de Buenos Aires, ofrece tranquilidad, naturaleza en estado puro y una vibra relajada que atrae a parejas, familias y viajeros que quieren desconectarse.
A diferencia de los balnearios tradicionales, Mar Azul conserva un ambiente natural y poco intervenido. Sus playas son más anchas y menos concurridas, ideales para caminar, leer, andar en bici o simplemente tirarse a descansar mirando el mar.
El viento suave, el sonido del bosque y la ausencia de grandes paradores crean un clima perfecto para quienes buscan bajar un cambio y desconectar del ritmo urbano.
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Un bosque increíble y arquitectura de diseño
El bosque es uno de los grandes encantos de Mar Azul. Allí se mezclan pinos altísimos, senderos de arena y cabañas modernas construidas con madera, vidrio y cemento al natural. Muchas de ellas fueron diseñadas por estudios de arquitectura reconocidos, por eso el destino se hizo tan famoso en los últimos años.
El resultado es un paisaje único: casas minimalistas entre árboles, luz filtrada, silencio y vistas verdes desde todos los ambientes.
Qué hacer en Mar Azul
Además de playa y bosque, el destino ofrece actividades para todos los gustos:
Caminatas y senderos entre pinos y dunas.
Cabalgatas durante el atardecer.
Cafecitos artesanales y panaderías estilo refugio de montaña.
Paseos nocturnos bajo un cielo estrellado sin contaminación lumínica.
Visitas rápidas a Mar de las Pampas y Villa Gesell, a solo minutos.
Es un lugar ideal para viajeros que disfrutan de la calma, el diseño y la naturaleza.
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Cómo llegar y dónde alojarse
Desde Buenos Aires, el viaje en auto toma unas cuatro horas por la Ruta 2 y la Ruta 11. También existen micros a Villa Gesell, con conexión en taxi o remise hacia Mar Azul.
En hospedaje, abundan las cabañas boutique, monoambientes de diseño, lofts vidriados y casas grandes para grupos. La mayoría están equipadas con parrilla, decks elevados y ventanales enormes con vista al bosque.
Checklist para tu escapada
Ambiente: natural, silencioso y relajado.
Playas: amplias, tranquilas y poco concurridas.
Hospedaje: cabañas de diseño entre pinos.
Acceso: 4 horas desde Buenos Aires.
Imperdible: atardeceres vistos desde las dunas.
En 2025, Mar Azul se consolida como el destino perfecto para quienes buscan calma, diseño y naturaleza, sin alejarse demasiado de la ciudad.