En medio de los continuos bombardeos de Israel, Irán nombró como nuevo jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica al general Ahmad Vahidi, uno de los principales acusados prófugos por el atentado terrorista contra la AMIA en 1994 y con pedido de captura internacional vigente.
La decisión fue informada por la agencia iraní Mehr y coloca al frente de una de las principales estructuras militares del país a un dirigente señalado por la Justicia argentina como partícipe del ataque terrorista que dejó 85 muertos en la mutual judía en Buenos Aires.
La Guardia Revolucionaria es descripta como “parte del aparato operativo del régimen, responsable de la realización de atentados en todo el mundo, el más famoso de ellos en 1994”, en referencia al ataque contra la mutual judía argentina.
El movimiento se produce tras la muerte del anterior comandante, Mohamad Pakpur, en el marco de los recientes bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
Según informó Infobae, Vahidi ya había ocupado ese cargo de manera temporal en 2025 tras la muerte de Hossein Salami, abatido durante ataques israelíes contra el régimen persa.
Reestructuración del poder iraní
La reestructuración del mando militar surge como respuesta inmediata a la pérdida de las máximas figuras del poder en Teherán, según supo Noticias Argentinas.
Luego de confirmarse la muerte del líder supremo Ali Jamenei, el régimen islámico también informó que murieron el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el general de división Abdorrahim Musaví; el ministro de Defensa, el general de brigada Aziz Nasirzadeh; y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani. Todo ocurrió este sábado durante el primer ataque de Israel.
En este escenario de crisis institucional para Irán, la designación de Vahidi reafirma la línea dura del organismo castrense, a pesar de las alertas rojas que pesan sobre su figura por delitos de terrorismo internacional.