Tras 28 años sin corona vendimial, una multitud de vecinos recibieron a Azul Antolínez para celebrar este logro que volvió a poner al departamento en lo más alto de la Fiesta Nacional de la Vendimia.
La Reina Nacional de la Vendimia 2026 fue recibida por una multitud en una noche de desfile, autoridades locales y gran emoción vendimial.
Tras 28 años sin corona vendimial, una multitud de vecinos recibieron a Azul Antolínez para celebrar este logro que volvió a poner al departamento en lo más alto de la Fiesta Nacional de la Vendimia.
La joven soberana, representante del distrito El Nihuil y emprendedora del sector de la estética, llegó a su tierra tras semanas de compromisos oficiales y festejos posteriores a su coronación. El recibimiento estuvo marcado por la emoción de los sanrafaelinos, que acompañaron con entusiasmo cada momento del encuentro.
El homenaje comenzó con un desfile por la avenida principal, que partió desde la Rotonda de la Copa y se extendió hasta la Rotonda del Mapa, donde se montó un escenario central para el acto artístico.
A lo largo del recorrido, familias, jóvenes y turistas se congregaron para acompañar el paso de la Reina Nacional, en una celebración que combinó música, espectáculos y el saludo cercano de la soberana vendimial.
Pese a la alerta meteorológica anunciada durante el día, la noche finalmente mostró un clima ideal que permitió vivir el festejo con total normalidad y con un marcado espíritu festivo.
La jornada contó además con la presencia de autoridades municipales y referentes del ámbito institucional, quienes se sumaron al homenaje y destacaron el valor simbólico de recuperar la corona nacional para el departamento. Omar Félix, Hebe Casado y las reinas Marcela Perdigues y Cecilia Fornara dijeron presente en este gran festejo vendimial.
Funcionarios locales acompañaron a la soberana durante el recorrido y remarcaron que la elección de Azul Antolínez representa un motivo de orgullo para San Rafael y para toda la comunidad vendimial.
A lo largo de la noche, el entusiasmo del público se hizo sentir en cada tramo del desfile. Los aplausos, los saludos y los gestos de afecto reflejaron la emoción colectiva por el regreso de la Reina Nacional a su departamento, luego de casi tres décadas sin alcanzar la corona.
Con este recibimiento, San Rafael volvió a vivir una jornada vendimial cargada de simbolismo, celebrando a su soberana y reafirmando el vínculo profundo entre la comunidad y la fiesta que forma parte de la identidad cultural mendocina.