Ingresar a nadar en canales o cauces de riego en la provincia de Mendoza no solo representa un peligro extremo para la integridad física, sino que también puede derivar en consecuencias económicas severas.
Ante el riesgo de muerte por ahogamiento o accidentes, las autoridades provinciales advierten que las sanciones alcanzan montos millonarios.
Ingresar a nadar en canales o cauces de riego en la provincia de Mendoza no solo representa un peligro extremo para la integridad física, sino que también puede derivar en consecuencias económicas severas.
En un contexto de altas temperaturas y calor, jóvenes suelen meterse a estos lugares para refrescarse sin tomar real dimensión: en lo que va del verano cinco personas murieron en lugares no habilitados para bañarse.
Es por esto que desde el Gobierno de Mendoza han reforzado las advertencias debido a que la corriente puede arrastrar a las personas, provocando golpes o incluso la muerte.
De acuerdo con las fuentes consultadas, el régimen de sanciones es estricto y se rige por el valor de la Unidad Fija (UF), actualmente establecida en 420 pesos.
Las multas por incumplir la normativa de náutica comienzan en los $63.000 (150 UF) para quienes cometan faltas leves. Sin embargo, el valor máximo para las infracciones catalogadas como "faltas gravísimas" puede alcanzar los $4.200.000 (10.000 UF).
El cumplimiento de estas normas es considerado una forma de autocuidado. Dentro de las prohibiciones y obligaciones vigentes en los espejos de agua y cauces de la provincia, se destacan:
Además, las autoridades resaltaron que respetar estas disposiciones es clave para prevenir accidentes y proteger la vida, ya que toda infracción conlleva sanciones legales.
En caso de presenciar una situación de riesgo o una emergencia en estos lugares, las autoridades solicitan comunicarse de inmediato al 911.