La baja en los nacimentos, llevó a un descenso de los alumnos con impacto en las escuelas. E s algo que se viene observando y que ha determinado ciertos cambios en la estructura por parte del sistema educativo Mendoza.
Según la investigación, la matrícula bajará 30% en 15 años e impactará más en Tupungato, San Carlos y Tunuyán. San Rafael tendrá mayor reducción de colegios.
La baja en los nacimentos, llevó a un descenso de los alumnos con impacto en las escuelas. E s algo que se viene observando y que ha determinado ciertos cambios en la estructura por parte del sistema educativo Mendoza.
Ahora, la investigación de un experto de Conicet pudo proyectar de cuánto será el impacto hasta 2040. En un detallado análisis, que elaboró especialmente para Los Andes, concluyó que la reducción de la matrícula y de los establecimientos tendrá más impacto en algunos departamentos que en otros y pudo determinar cuáles tendrán más cambios en los próximos años.
De acuerdo con el trabajo, se proyecta una reducción de matrícula en todos los departamentos, con un descenso para 2040 que rondará el 30% en la provincia. Pero asimismo, de acuerdo a las proyecciones, hay departamentos que tendrán una reducción de los establecimientos educativos de hasta un 60%, ya que no serían necesarias tantas vacantes.
Fernando Manzano es doctor en Demografía (UNC), licenciado en Economía (UBA), licenciado en Sociología (UBA) y es quien elaboró una herramienta con la cual puede hacer esta proyección. Es investigador adjunto del Conicet e integrante de comités científicos y editoriales, además de evaluador de diversas revistas científicas nacionales e internacionales en Ciencias Sociales.
Gracias a su amplio conocimiento, pudo construir un modelo prospectivo que se nutre de distintas variables, en particular, lógicamente, la tendencia en cuanto a nacimientos, que muestra una baja sostenida. Los datos del Departamento de Bioestadísticas dan cuenta de que después de 2014 comienza una sostenida curva descendente. Ese año habían nacido 36.131 bebés, el último que marcó un pico en la natalidad, y en una década bajaron a la mitad: fueron 17.741 en 2024 y 15.422 en 2025.
“Aunque la diferencia parezca pequeña, implica ritmos de cambio distintos y, por lo tanto, necesidades de planificación diferentes”, explica el experto en cuanto a la reducción de la matrícula. “En otras palabras, todos los departamentos enfrentarían una menor demanda educativa, pero no al mismo tiempo ni con la misma intensidad. Por eso, planificar utilizando únicamente los promedios provinciales puede ocultar diferencias importantes entre territorios”, advierte.
En ese marco, señala que el desafío ya no consiste solamente en saber cuántos estudiantes habrá en Mendoza, sino también en identificar dónde disminuirá la demanda con mayor rapidez para anticipar las decisiones sobre infraestructura, vacantes y recursos educativos.
Para el estudio se utilizaron datos oficiales del INDEC y de la Dirección General de Escuelas de Mendoza. A partir del Censo 2022, las proyecciones de población —que consideran la evolución esperada de los nacimientos, las defunciones y las migraciones— estimaron cuántos niños habrá en edad escolar en cada departamento. Esa información se combinó con datos de matrícula, establecimientos educativos y capacidad promedio de las escuelas para proyectar cómo podría evolucionar la demanda educativa hacia 2030 y 2040.
Una de las revelaciones más novedosas del trabajo de Manzano es que permite hacer una discriminación territorial y así prever en qué departamentos habrá mayor incidencia y una brecha particularmente notoria en cuanto a la reducción de escuelas.
En cuanto a la disminución de alumnos en las aulas, se aprecia en particular un mayor impacto en tres departamentos. Tupungato tendrá una reducción de 32,7%, San Carlos de 32,1% y Tunuyán de 31,9%. Les sigue La Paz, que tendrá un achique 31,7%. Se trata de jurisdicciones consideradas con una alta reducción dentro del rango estipulado por el investigador, una situación que también impactará fuerte en Junín, con 31,5%, Lavalle con una baja de 31,3%, Maipú con una baja de 31,4%, San Martín, con 31,3% y Guaymallén con un descenso de 31,1%.
Los departamentos que aparecen con una menor disminución de la matrícula son Capital, con 27,2% y Godoy Cruz con 28,5%.
Según las proyecciones del investigador, el impacto se verá primero en el Nivel Inicial y algunos años después en la Primaria. Asimismo, la caída de la curva es mucho más drástica en los próximos 5 años, mientras que se observa que el Nivel Inicial tiende a recuperarse un poco entre 2030 y 2040. En este punto hay que tener en cuenta la incorporación de la sala de tres años, que se proyecta que se universalice para 2027 en Mendoza y sea obligatoria para 2028.
En 2025, el trabajo señala que hay 199.661 alumnos en Primaria y el número bajará a 155.070 para 2030 para luego volver a descender a 120.476 para 2040.
En el Nivel Inicial, que en 2025 contempla 78.433 chicos, la baja será a 66.698 para 2030. Sin embargo, plantea un leve repunte para 2040 cuando esperan que haya 73.212 alumnos.
Sin embargo, el trabajo plantea una diferencia entre esa reducción de la matrícula y el impacto que tendrá en la infraestructura educativa. Las brechas entre los departamentos son enormes y van desde un ínfimo 5% de reducción en Santa Rosa a un máximo de 62% menos de colegios en San Rafael, posicionándolo como la jurisdicción con mayor descenso.
En ese sentido, Manzano explica que las diferencias territoriales también se reflejan en la cantidad de establecimientos equivalentes que podrían dejar de ser necesarios si la demanda evoluciona según las proyecciones. “En términos absolutos, los mayores ajustes se concentrarían en departamentos con mayor cantidad de alumnos, como San Rafael, Guaymallén, Capital, Godoy Cruz y Maipú, mientras que en departamentos más pequeños el impacto sería considerablemente menor. En conjunto, los resultados muestran que la disminución de la matrícula será un fenómeno provincial, pero con intensidades diferentes”, afirma.
Otro departamento que el trabajo arroja con un impacto muy alto es Guaymallén, para el cual anticipa una reducción de 39%. Con impacto alto se cuentan Capital, Godoy Cruz, Maipú y San Martín con una reducción de 29%, mientras que para Las Heras anticipa 26% menos de establecimientos.
Poner estos números sobre la mesa permite mostrar estas disparidades y saber que la disminución de la matrícula no será un fenómeno repentino ni uniforme. Por eso, según el experto, las decisiones sobre infraestructura, vacantes y organización del sistema educativo deberían adaptarse a la realidad de cada departamento y no basarse en una única estrategia para toda Mendoza.
“Conocer dónde y cuándo disminuirá la demanda permite adaptar progresivamente la organización del sistema educativo, revisar la distribución de vacantes y orientar las inversiones hacia los lugares donde seguirán siendo más necesarias”, apunta. Hace hincapié en que los departamentos no enfrentarán el mismo escenario, mientras algunos podrían requerir pocos cambios, otros deberán evaluar con mayor detalle la utilización de su infraestructura educativa.
“En definitiva, anticipar los cambios demográficos permite pasar de una planificación basada en reaccionar a los problemas a otra basada en preverlos. Esa es la principal utilidad de las proyecciones: ofrecer información para tomar decisiones con tiempo y construir un sistema educativo preparado para la realidad demográfica de las próximas décadas”, concluye el investigador.