Así lo muestra el informe “Índice de Resultados Escolares de primaria 2025”, de Argentinos por la Educación, elaborado por Irene Kit, especialista en educación, María Sol Alzú y Martín Nistal.
Qué analizó el informe
El informe analiza y compara los datos de 5 cohortes que empezaron primer grado en 2011, 2013, 2016, 2018 y 2020. Son los chicos que habían llegado a sexto grado en 2016, 2018, 2021, 2023 y 2025.
En ese lapso, los valores se mantienen más o menos dentro de los mismos números. Sin embargo, el 54 de 2025 se trata de un descenso si se toma en cuenta que eran 56 en la cohorte que cursaba sexto en 2018, al igual que quienes estaban en ese grado en 2021.
El trabajo toma en cuenta la trayectoria hasta sexto grado, teniendo en cuenta que, si bien en Mendoza la primera incluye hasta séptimo, hay provincias en las que no.
Se sustenta en el Índice de Resultados Escolares (IRE) de primaria, que combina datos sobre trayectorias y aprendizajes. Por un lado, considera cuántos estudiantes alcanzan sexto grado en el tiempo teórico previsto, sin haber repetido ni abandonado. Para ello, toma datos del Relevamiento Anual publicado por la Secretaría de Educación de la Nación. Por otro lado, analiza cuántos alumnos lograron los desempeños esperados (nivel satisfactorio o avanzado) en Lengua y Matemática en las pruebas Aprender 2025.
Más egreso en el tiempo esperado en primaria
El foco del trabajo está puesto en el contraste entre las trayectorias escolares y los aprendizajes. A nivel nacional, 94 de cada 100 alumnos que ingresaron a primer grado en 2020 llegaron a sexto grado en 2025 sin repetir ni abandonar, es decir, sin sobreedad. La proporción se mantuvo estable con respecto a la cohorte de 2018-2023 y superó los valores registrados una década atrás. Por ejemplo, entre quienes comenzaron la primaria en 2011, sólo 88 de cada 100 habían llegado a sexto grado en el tiempo esperado.
“La proporción de estudiantes de primaria que avanzan sin repetir ni abandonar es alta en todas las jurisdicciones, aunque existen algunas diferencias”, resalta el estudio. Brechas habituales en el territorio argentino e incluso al interior de las provincias, fuertemente determinantes de desigualdades. Además, reconoce que el tiempo en el que transcurren las trayectorias escolares muestra una tendencia sostenida de mejora.
Así, en Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Jujuy, prácticamente la totalidad de los alumnos llegó a sexto grado en el tiempo esperado. Pero en Corrientes, Misiones y Entre Ríos la proporción fue inferior al 90%.
Escolaridad en tiempo y forma, por jurisdicción: cantidad de alumnos por cada 100 que iniciaron primer grado al principio de la cohorte, que llegan al sexto año de escolaridad en el tiempo teórico esperado y con los aprendizajes al menos satisfactorios tanto en Lengua como en Matemática. Cohorte 2020-2025. Ordenado por nivel socioeconómico (NSE) promedio de los alumnos de las provincias. Argentinos por la Educación.
“En los últimos 10 años, desde que se calcula este índice, se aprecia una lenta tendencia de mejora a nivel país. Por una parte, pasamos de 88 de cada 100 a 94 de cada 100 estudiantes que llegan a sexto grado habiendo cursado con regularidad. Por otra parte, esa mayor regularidad e inclusión no se tradujo en una caída de los aprendizajes: tras la caída pospandemia, se han vuelto a niveles previos. Dicho esto, nos encontramos como país muy lejos del techo de lo que nuestros estudiantes deben alcanzar al terminar su educación primaria. No es para conformarnos, sino para no desalentarnos y seguir actuando”, describe Irene Kit, especialista en educación y coautora del informe.
Los alumnos egresan, el asunto es cómo
El panorama cambia cuando se incorporan los aprendizajes. Entre el 94% de los estudiantes que llegaron a sexto grado a tiempo (sin repetir ni abandonar), sólo el 54% alcanzó niveles satisfactorios o avanzados en Lengua y Matemática. Esto significa que casi la mitad no logró los desempeños esperados en al menos una de las dos áreas, dicen los investigadores.
Al combinar los datos de trayectorias y aprendizajes, se observa que el IRE de la cohorte 2020-2025 se ubica en el 50% a nivel nacional. Es decir, de cada 100 alumnos que comenzaron primer grado en 2020, 50 llegaron a sexto grado en tiempo y forma. En definitiva, la mitad.
De todas formas, el análisis también resalta que todas las provincias analizadas mejoraron su IRE con respecto a la cohorte anterior (2018-2023).
Especialistas consultados sobre los resultados resaltaron las mejoras de los últimos años en cuanto al egreso a la edad esperada como algo que derriba las miradas pesimistas, sin dejar de destacar que hay planos en los que hay que enfocarse.
“Que el 94% de los chicos llegue a sexto grado en el tiempo esperado demuestra un trabajo valioso de permanencia, pero que sólo la mitad lo haga con los conocimientos básicos confirma que la sola presencia en la escuela no alcanza si no integramos el desarrollo didáctico, el bienestar vincular y los recursos materiales necesarios. Esta brecha tiene una dimensión aún más cruda al analizar las marcadas asimetrías provinciales: el lugar donde se vive sigue definiendo las oportunidades de aprendizaje de un estudiante”, destacó Pablo Mainer, fundador de Hablemos de Bullying.
Matemática, otra vez el gran desafío de los alumnos
“Las mayores dificultades se concentran en Matemática -refiere- A nivel nacional, solo el 58% de los estudiantes alcanzó niveles satisfactorios o avanzados en esta área”. En Lengua van un poco mejor, como ya lo vienen manifestando las pruebas de aprendizaje. En esa área, 79% de los estudiantes que llegaron a sexto grado en el tiempo estipulado obtuvo los resultados esperados en Lengua.
Como otros análisis de desempeño, el informe advierte que el IRE presenta una fuerte correlación con el nivel socioeconómico promedio de los estudiantes. Entrecruzar tiempo y desempeño esperado con nivel socioeconómico, deja a Mendoza a mitad de la tabla. Según los datos de los investigadores, 48% de los alumnos logra ese nivel de desempeño, mientras que es 50% a nivel nacional.
¿El impacto de la pandemia en la escuela?
Es muy particular lo que sucede en 2023, es decir, la cohorte que había cursado la primaria entre 2018 y 2023. Ese año todas las provincias e incluso Mendoza tuvieron un marcado descenso de la proporción de estudiantes con ese desempeño que podría considerarse exitoso. A nivel provincial después de que los alumnos que cursaban sexto en 2018 y 2021 lograron 56% de desempeño esperado quienes lo hicieron en 2023 tuvieron una drástica baja y solo lo logró 46%.
Sin que sea demasiado significativo, incluso en Mendoza queda por debajo del promedio nacional ese año que fue de 47%.
Aunque seguramente no pueda asociarse de manera directa ya que se trata de algo multifactorial, puede conjeturarse el impacto de la pandemia de Covid, que tuvo sus momentos más críticos durante 2020 y 2021. Época en la cual la escuela tuvo que adaptarse a la no presencialidad y nuevas estrategias sino que además muchas familias se vieron fuertemente afectadas en el plano socioeconómico.
Sin embargo, los alumnos que iniciaron primer grado en 2020 son los que conforman el grupo que llegó a sexto en 2025 y logró mejorar radicalmente el desempeño, obteniendo 8 puntos porcentuales más.
No puede dejar de señalarse que por aquel entonces primer grado fue considerado uno de los grupos más críticos adaptar al trabajo en la virtualidad y por lo cual se puso mucho énfasis en generar estrategias y normativa para su contención, mientras que esa etapa crucial de la alfabetización quedó fuertemente en manos de las familias, con las brechas que esto implica.