24 de junio de 2025 - 13:18

Más de 25 años coleccionando etiquetas de bodegas mendocinas

Con paciencia y pasión de coleccionista, Rodolfo Colombano, vecino de Godoy Cruz, ha dedicado años a reunir y catalogar etiquetas antiguas de bordelesas de vino, que identificaban los grandes vinos de Mendoza en los siglos XIX y XX.

Desde 1998 me dedico a coleccionar originales de barricas bordelesas de vinos argentinos. Este hobby comenzado por admiración al arte gráfico impreso en esas etiquetas, y con el tiempo se transformó en una forma de rescatar y preservar parte de la historia vitivinícola del país.

Actualmente mi acervo supera los 250 marbetes originales, la mayoría datadas entre fines del siglo XIX y mediados del siglo XX. Estas etiquetas -que se adherían a las barricas de vino para identificación y exportación- no sólo cumplían una función práctica, sino que también eran verdaderas piezas gráficas: tipografías ornamentadas, escudos, ilustraciones, paisajes, animales y otras composiciones que reflejaban el estilo visual de cada época.

Qué perdemos y qué ganamos con el paso por barricas
Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

No somos muchos los que coleccionamos este tipo de etiquetas, y por eso decidí también compartirlas públicamente. A lo largo de los años he realizado muestras en distintos espacios culturales: Museo del Vino-Casa Giol (Maipú), Centro Cultural Cristóforo Colombo (Godoy Cruz), Bolsa de Comercio de Mendoza, Bodega Cabrini (Perdriel, Luján de Cuyo), centro cultural Le Parc (Guaymallén).

Además de los originales que he logrado reunir, también conservo copias de etiquetas que algunas familias bodegueras me han prestado generosamente. En muchos casos, sólo conservaban un único ejemplar, y me permitieron digitalizarlas o reproducirlas para que no se perdieran.

Cuando me consultan cuál es la etiqueta más interesante o cuál es mi favorita, respondo igual: “la próxima es la más apasionante”. Esto es así porque cada una tiene su belleza, su historia y una conexión con el pasado que me sigue fascinando.

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Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Esta colección que dispongo no es sólo una acumulación, es un homenaje a ese patrimonio gráfico y cultural que forma parte de la identidad vitivinícola de Mendoza y de la Argentina. Por otra parte. Mi búsqueda continúa y siempre habrá una etiqueta esperando ser rescatada.

Actualmente, estoy abocado al proyecto de realizar un libro que reúna esta colección. La idea es mostrar cada marbete acompañado por una pequeña reseña sobre su origen, nombre de la bodega y una breve reseña de su fundador. Es una manera de seguir rescatando y difundiendo este valioso patrimonio gráfico y cultural argentino.

Algunas historias

Muchas de las etiquetas que poseo nos conducen a bodegas emblemáticas de nuestra provincia. Veamos algunos ejemplos.

Empecemos con la Bodega Toso fundada en 1890 en San José (Guaymallén), por Pascual Toso, oriundo del Piamonte, pueblo Canale D’Alba (Italia).

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Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

La etiqueta de este establecimiento resalta bien su nombre, con el sello entrelazado de HT (refiriéndose a los hermanos Toso) Pascual, Juan y Sebastián, los tres, junto con Juan Bautista Gargantini y Juan Giol, formaron la empresa. Estos dos últimos, después de un tiempo, decidieron separarse para formar Bodegas Giol.

Otro caso. El de Anselmo Cremaschi, también oriundo de Italia, quien funda en 1905 la firma que da en llamar “Faraón”, dado que durante años recorrió Egipto, opta por llamar de esa forma a su marca de vinos. A su fallecimiento, su único hijo Víctor prosigue al frente de la misma y dado que era ingeniero civil, diseña y construye un revolucionario sistema de vinificación continua que dio en llamarse fermentación Cremaschi.

Pasamos a otro establecimiento. En 1887 Juan Giol y Bautista Gargantini, forman la sociedad vitivinícola La Colina de Oro, y recién en 1898 elaboran sus primeros vinos al que denominan vino “Toro”. Para los festejos del centenario de 1910, era considerada la bodega más grande del mundo. La etiqueta llevaba una cabeza de toro. Dicen los descendientes de los fundadores, que se agregaban pequeñas gotas de sangre de toros campeones al proceso de elaboración durante décadas y que hicieron famosa a la Argentina.

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Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Pasemos a la experiencia Furlotti. De Fontanellato (Parma Italia) llega a Argentina en 1888 don Ángel Furlotti. Luego de más de 15 años de esfuerzo y trabajo, compra su primera bodega en 1914 en Maipú, en sociedad con sus hijos. El desarrollo más alto de su desarrollo, se logra en la década del 60 con diez fincas y 2.050 hectáreas de viñas. El ‘rey de la viña’ abrió la ruta de oro a un vino que se llamó Rey “León”.

La historia de Francesco Mosso es otra de las historias a contar. Llegó de Torino (Italia), en 1860 y luego de un tiempo agrícola-ganadero en Santa Fe, se traslada en 1906 junto a su mujer e hijos, Juan y Antonio, a la provincia de Mendoza iniciando su actividad vinícola. En 1909 los hermanos construyen en Luján de Cuyo su propia bodega, bajo el nombre Mosso Hnos y Cia. Por su calidad pronto tienen aceptación en todo el país, extendiéndose a Brasil, Paraguay y Uruguay, con su marca “Adela” entre otras.

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Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

En Cruz de Piedra, Maipú se encuentra instalado desde 1894, el establecimiento de Ernesto Giraud Billoud, quien llegara en 1890 de Grenoble, Francia. El establecimiento contaba con 50 hectáreas y un campo en San Rafael de 200 hectáreas.

Sus vinos llevaban la marca de “El Gran General” tal vez emulando al gran ”Napoleón Bonaparte”, conquistador y sus vinos así lo fueron. Hoy continúa siendo una de las pocas bodegas donde siguen sus descendientes.

En 1896, procedente de su pequeño pueblo en Poviglio, Italia, donde había sido agricultor, se instala en Mendoza Leandro Cabrini, junto a su esposa. Planta su primer viñedo en Perdriel en 1918. Dos años antes uno de sus hijos, Guillermo, había sido ordenado sacerdote salesiano, fue quien en 1939 gestionó ante el arzobispado la iniciativa para que la bodega elaborara un vino licoroso apto para la misa, logrando que varios papas, entre ellos Pío XII, les enviara una carta de agradecimiento. Hoy la bodega continua con la quinta generación de sus descendientes.

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Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Cerramos esta evocación con una bodega que se remonta a 1880, cuando Miguel Escorihuela Gascón navegó hacia Argentina proveniente de Aragón (España), con solo 19 años. Cuatro años más tarde, el ingenioso Miguel lograba comprar 42 acres de tierra, plantar viñedos y construir una bodega. Don Miguel y sus sobrinos se hicieron conocidos en Argentina por sus extraordinarios vinos y por sus obras fuera de lo común.

Construyó el edificio más alto para su época en Mendoza (el Pasaje San Martín) y el Hospital Español.

Una de sus marcas tradicionales de bordelesas fue “El Aragonés” agradeciendo a su lugar del que era oriundo.

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Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Rodolfo Colombano, coleccionista de etiquetas de barriles de vino. Foro: Gentileza

Finalmente, evocamos a Rafael Sammartino, socio y cuñado de Agustín Piccione, otro colono italiano pionero de la vitivinicultura en Mendoza. Se establecen en 1890. Sus extensos viñedos se extendían en departamentos de Guaymallén y Maipú. Don Rafael elabora sus vinos con las marcas “Sammartino, Canaán y Toscana”, ésta última representaba en su etiqueta, una hermosa dama de la región de Toscana.

(*) R. Colombano es oriundo de Mar del Plata, pero se considera mendocino por adopción.

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